El gigante armamentístico Rheinmetall Expal Solutions ha diseñado un proyecto de expansión en su complejo del Páramo de Masa (Burgos, Castilla y León) que supondrá una inversión de 77 millones de euros. Según adelanta el Diario de Burgos, la compañía destinará estos fondos a incrementar su capacidad de producción y almacenaje de explosivos. La empresa no oculta en la documentación remitida a la Junta de Castilla y León que este crecimiento responde a la "estrategia marcada por la compañía de ampliación de sus capacidades productivas" ante la "situación geopolítica actual" y el contexto de guerras.

La ampliación se proyecta sobre una parcela de casi 30 hectáreas adquirida a la empresa Maxam en 2023. El plan incluye un plan de construcción de hasta catorce nuevos polvorines, con un coste de 10,8 millones de euros, para aumentar la fabricación de explosivos. Además, Rheinmetall Expal levantará nuevos edificios productivos y desarrollará las líneas actuales para adecuarlas a nuevas tecnologías de destrucción. La compañía justifica este despliegue por la "obligación por parte de la empresa de sostener estratégicamente la Defensa nacional y mundial".

Entre los proyectos destacados que se desarrollarán en suelo burgalés figura el Sistema Lanzamisiles de Alta Movilidad (SILAM). Se trata de un lanzacohetes basado en tecnología israelí cuya munición se fabricará íntegramente en el complejo del Páramo de Masa. Asimismo, la planta asumirá el proyecto ASSEGAI para producir un nuevo proyectil de 155 milímetros y construirá un edificio de curado destinado específicamente a elevar la capacidad de producción de proyectiles de artillería y calibres medios.

Esta transferencia de capital hacia la industria de la muerte se asienta sobre una superficie total de 578 hectáreas donde Expal opera junto a Maxam. Rheinmetall Expal Solutions, integrada en el grupo alemán Rheinmetall tras la compra de la española Expal, busca con esta inversión un "crecimiento exponencial de la compañía" aprovechando el rearme impulsado por la OTAN. La ejecución de estas nuevas líneas de producción consolida a la factoría de Burgos como un nodo estratégico en el suministro de armamento y munición a escala internacional.