La República Islámica de Irán confirmó este lunes que no enviará negociadores a Islamabad para la segunda ronda de conversaciones con Washington mientras EEUU mantenga su bloqueo naval sobre los puertos iraníes. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, acusó a Washington de violar el alto el fuego "desde el primer momento de su implementación" y de actuar con "comportamientos ilegales incompatibles con la diplomacia", según informó la agencia iraní IRNA. El canciller Abbas Araghchi trasladó la misma posición a su homólogo pakistaní Ishaq Dar, mediador entre las partes, advirtiendo de que Irán "tomará las decisiones apropiadas para proteger sus intereses y su seguridad nacional". El presidente Masoud Pezeshkian publicó en X que persiste "una profunda desconfianza histórica" hacia EEUU y que "el pueblo iraní no se doblará ante la coerción".

Pese a la negativa iraní, la delegación estadounidense encabezada por el vicepresidente JD Vance, junto al enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno de Trump, puso rumbo a Islamabad de todas formas. Trump afirmó en declaraciones recogidas por el New York Post que "nadie está jugando" y que asume que "habrá participación iraní". En Truth Social, el presidente estadounidense endureció su posición y descartó levantar el bloqueo: "El bloqueo, que no retiraremos hasta que haya un acuerdo, está destruyendo absolutamente a Irán", escribió, añadiendo que el país "pierde 500 millones de dólares al día, una cifra insostenible incluso a corto plazo". Pakistan, que ha invertido un importante esfuerzo diplomático en hacer posibles las conversaciones, desplegó 20.000 efectivos de sus fuerzas armadas y policiales, cerrando amplias zonas de Islamabad a la espera de ambas delegaciones.

El bloqueo diplomático se ha hecho notar de inmediato en los mercados energéticos. Las compañías exportadoras de petróleo subieron el precio del crudo Brent subió más de un 7% para Asia, acercándose a los 97 dólares por barril, según informó Al Jazeera desde Singapur. El tráfico en el Estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas licuado, se mantiene prácticamente paralizado: apenas tres cruces en las últimas 12 horas del lunes, según datos de la plataforma de análisis Kpler. La secretaria de Exteriores británica, Yvette Cooper, advirtió desde Japón de que el bloqueo del Estrecho "afecta al suministro energético global y a la seguridad económica y nacional", reclamando que se reabra urgentemente la vía marítima. Los CEOs de las principales aerolíneas de bajo coste estadounidenses, entre ellas Spirit, Frontier y Allegiant, pidieron al Congreso suspender temporalmente de impuestos sobre los billetes de avión para compensar el encarecimiento del combustible derivado de la guerra iniciada por EEUU e Israel contra Irán.

El margen para alcanzar un acuerdo se estrecha: el alto el fuego entre EEUU e Irán expira este mismo miércoles. Analistas consultados por Al Jazeera describen la situación con tres elementos: ambigüedad en las posiciones de ambas partes, fragilidad extrema en cada punto del proceso y una maraña de asuntos sin resolver que van desde el programa nuclear iraní hasta la situación en el Líbano, donde Israel insiste en mantener sus ataques, que ya están dejando el sur del país como la Franja de Gaza. Marco Vicenzino, director ejecutivo del Global Strategy Project, señaló que "en el fondo, ninguna de las partes quiere volver a la guerra", pero advirtió de que "no hay confianza". El embajador iraní en Moscú, Kazem Jalali, fue más contundente en declaraciones al diario ruso Vedomosti: "Lo que Trump no logró en la guerra, ya no podrá lograrlo en las negociaciones".