La Cámara de Representantes de los Estados Unidos presentó el pasado martes una propuesta legislativa que busca profundizar de manera drástica la cooperación militar con Israel, avanzando hacia una integración estructural de sus fuerzas armadas y diversos sectores militares. La medida se encuentra inserta en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) para el año fiscal 2027, publicada recientemente en Washington. Bajo el título "Iniciativa de Cooperación en Tecnología de Defensa entre Estados Unidos e Israel", esta disposición podría entrelazar ambos complejos militares a un nivel superior al de cualquier aliado histórico de la OTAN.

Según los detalles del proyecto legislativo, la cláusula establece las bases para una colaboración bilateral exhaustiva que abarca la investigación y el desarrollo conjunto, la coproducción de armamento, licencias compartidas y proyectos de capital de riesgo en el sector militar. A diferencia de los acuerdos previos centrados principalmente en la defensa antimisiles, el nuevo marco expande la coordinación a sectores tecnológicos críticos del campo de batalla futuro. Esto incluye el desarrollo en inteligencia artificial, computación cuántica, sistemas autónomos, energía dirigida, biotecnología y el ámbito ciberespacial. Contempla, además, mecanismos de "integración de redes" y "fusión de datos", lo que implicaría que la información de inteligencia operativa y militar de Washington podría transferirse, oficialmente, de forma directa y bidireccional con las fuerzas israelíes.

Fusión 'total' y opacidad

Un análisis publicado por el programa de 'Democratización de la Política Exterior' del Instituto Quincy para la Cooperación Responsable, redactado por el especialista Steven Simon, advierte sobre las implicaciones institucionales de este "cambio de paradigma". El informe señala que la propuesta marca una transición desde el modelo tradicional de asistencia militar, donde Tel Aviv ya figuraba como el mayor receptor histórico de fondos estadounidenses, con más de 200.000 millones de dólares ajustados por inflación desde 1948, hacia un modelo de fusión industrial y operativa "casi total".

De acuerdo con la investigación de Simon, este giro trasladará las decisiones estratégicas de la relación bilateral desde el debate público anual de asignación de ayuda hacia los mecanismos opacos de la maquinaria de adquisiciones de Defensa, despojando al proceso de los mecanismos de supervisión diplomática y reduciendo al mínimo la rendición de cuentas ante el electorado.

Descontento creciente

Este movimiento en el Capitolio se produce en un contexto de marcada división política y desconfianza pública respecto a la conducción de la política exterior en Oriente Medio. En el ámbito de la opinión pública, una encuesta de mediados de mayo realizada por The New York Times y Siena College reveló que solo el 30% de los ciudadanos estadounidenses respalda las decisiones del Ejecutivo en su guerra contra Irán, mientras que un 64% las califica de "erróneas". Del mismo modo, un sondeo del Instituto de Asuntos Globales difundido recientemente indicó que apenas el 16% apoya mantener el suministro de armas a Israel sin restricciones, mientras que un 38% aboga por suspender los envíos por completo y un 24% condiciona la ayuda al "uso regulado" del armamento.

A pesar de la distancia entre este rechazo y las decisiones legislativas, el liderazgo principal de ambos partidos políticos en el Congreso mantiene una postura favorable a la propuesta inicial antes de que se abra el periodo de enmiendas. No obstante, voces disidentes en el legislativo han comenzado a manifestar su preocupación de manera abierta. El senador demócrata Chris Van Hollen expresó en una columna de opinión para The New York Times que el apoyo incondicional hacia los gobiernos israelíes "ha terminado por socavar los intereses y valores estadounidenses en la región".

En el ala republicana, figuras como el representante Thomas Massie y la exrepresentante Marjorie Taylor Greene han denunciado de forma pública "el peso de los lobbys sionistas en las decisiones del Congreso".