El Gobierno de Finlandia planea aumentar de forma drástica su gasto militar anual durante los próximos tres años, con el objetivo de elevar la partida actual de 7.700 millones de euros hasta superar los 14.000 millones de euros, según han reportado medios locales como Helsingin Sanomat. Helsinki ha justificado la medida como "un paso necesario para hacer frente de manera directa a la amenaza a largo plazo e impredecible que representa Rusia". Según un informe estratégico presentado este martes por un grupo de trabajo parlamentario designado por el Ejecutivo, este incremento de recursos significará que el coste de mantener y desarrollar las capacidades operativas del país alcanzará aproximadamente el 4,6% del PIB para el año 2029, en sintonía con el 5% exigido por la OTAN.

El ministro de Defensa finlandés, Antti Häkkänen, destacó mediante un comunicado oficial la "firme determinación de las autoridades para corregir las deficiencias del sistema defensivo nacional ante los desafíos geopolíticos contemporáneos". El funcionario remarcó la "importancia" del amplio consenso político alcanzado sobre esta medida. De acuerdo con Häkkänen, este respaldo transversal entre las diferentes fuerzas parlamentarias "constituye la principal fortaleza del Estado en materia de seguridad, ya que facilitará una cooperación institucional continua que trascenderá los futuros cambios de mandatos gubernamentales".

La nueva inyección económica al sector de la guerra financiará proyectos armamentísticos de gran envergadura. Entre las prioridades logísticas del plan se encuentra la adquisición completa de 64 cazas de combate estadounidenses F-35A, la incorporación de cuatro corbetas para la Armada y el despliegue de un sistema israelí de defensa antiaérea, además de inversiones específicas en tecnologías antidrones, armamento de largo alcance y satélites avanzados de inteligencia.