El ministro de Defensa belga propone campamentos militares para “reeducar a jóvenes alborotadores”
Tras la brutal represión policial en la huelga educativa que dejó 24 detenidos, el ultraderechista Theo Francken tacha de “terroristas” a docentes y alumnos y aboga por “disciplinar a los vándalos”.
Las tensiones políticas y sociales en Bélgica se han agudizado bruscamente tras la contundente respuesta institucional y policial a las recientes movilizaciones educativas en el país. Durante las jornadas del jueves y viernes, las calles de Bruselas se convirtieron en el escenario de una severa represión policial durante una manifestación masiva convocada por el sector educativo. La protesta, motivada por el rechazo de sindicatos, docentes y estudiantes a un decreto-programa de la Federación Valonia-Bruselas que impone recortes en la enseñanza pública, concluyó en las inmediaciones de la estación Central de la capital con disturbios, el uso de gases lacrimógenos por parte de la Policía y un saldo de decenas de heridos y 24 personas detenidas, entre las cuales los medios locales confirmaron la presencia de menores de apenas 15 y 16 años.
Ante este escenario de crisis social, el ministro belga de Defensa, el flamenco Theo Francken ha provocado una intensa polémica al proponer una controvertida medida de corte punitivo y militarista para "gestionar" la disidencia juvenil. A través de su cuenta en la red social X, Francken criminalizó abiertamente a los manifestantes tachándolos de "alborotadores y vándalos", y exigió de forma inmediata la creación de campamentos de entrenamiento militar destinados a la "reeducación urgente" de estos jóvenes.

Según informaciones publicadas por el diario DH Les Sports, el entorno del ministro ha intentado justificar la viabilidad del proyecto señalando que el Ministerio de Defensa "ya organiza campamentos menores orientados a la inserción sociolaboral de jóvenes sin formación en riesgo de exclusión". Desde el gabinete de Francken se ha defendido que las Fuerzas Armadas "poseen experiencia en inculcar disciplina, estructura y responsabilidad individual", ofreciendo estos "conocimientos" para un eventual proyecto piloto.
La escalada en la retórica del ministro de Defensa se hizo aún más evidente este viernes tras los incidentes ocurridos en la ciudad belga de Herstal, en la región de Valonia. Las autoridades locales suspendieron la visita oficial del comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, y del presidente valón, Adrien Dolimont, a la fábrica de la empresa armamentística Thales Belgium, tras declarar que no eran capaces de garantizar la seguridad de los mandatarios ante una manifestación de activistas propalestinos. La protesta pacífica, reportada por la agencia Belga, cuestionaba la efectividad del "veto" valón al tránsito de material militar hacia Israel. La respuesta de Francken ante este bloqueo civil consistió en tildar las manifestaciones pacifistas de "terrorismo de extrema izquierda".