El Servicio de Guardacostas de Taiwán ha anunciado este domingo el despliegue estratégico de una flota de patrulleras en las aguas próximas al este de la isla como reacción directa a la operación especial de cumplimiento de la ley marítima que el Gobierno de China inició formalmente la jornada del sábado. Esta nueva fricción en el Pacífico Occidental ha escalado rápidamente hasta transformarse en una disputa territorial multifactorial en la que intervienen hasta cuatro actores de la región, teniendo su origen inmediato en los recientes diálogos bilaterales entablados entre Japón y Filipinas para definir los límites de sus respectivas áreas de influencia marítima.

De acuerdo con las informaciones distribuidas por la agencia oficial de noticias Xinhua, las autoridades de Pekín justificaron la movilización de sus buques como un movimiento "estrictamente necesario y legítimo" frente al anuncio de Tokio y Manila respecto a la delimitación de sus denominadas Zonas Económicas Exclusivas y plataformas continentales. Desde la perspectiva del Ministerio de Transportes chino, las conversaciones de sus países vecinos se proyectan sobre un sector geográfico que se superpone de manera directa con las aguas situadas al este de Taiwán, un espacio que Pekín reivindica como parte de su propio territorio y cuyos pactos bilaterales externos constituyen, según su postura, "una violación flagrante a la soberanía nacional" y a sus intereses estratégicos.

A pesar de que el archipiélago japonés y el filipino no comparten fronteras terrestres, el derecho internacional reconoce a ambos estados ribereños la facultad de proyectar una zona económica exclusiva de hasta 200 millas náuticas, aproximadamente 370 kilómetros, contadas a partir de sus líneas de base costeras. La aplicación de este marco legal genera un solapamiento geográfico no solo entre las pretensiones de Tokio y Manila, sino también con el perímetro de exclusión económica que gestiona el Gobierno de Taipéi. En su comunicado oficial emitido este domingo, el Servicio de Guardacostas de Taiwán precisó que ha detectado al menos cuatro embarcaciones de gran tonelaje procedentes del puerto de Xiamen, en la provincia china de Fujian, identificadas como los buques Haixun 06, Haixun 08, Haixun 09 y Donghaijiu 113, los cuales se dirigen hacia el suroeste y este de la isla.

La comandancia naval de Taipéi ha confirmado que los navíos chinos se mantienen bajo "una estrecha vigilancia por radar y mediante el envío anticipado de cinco patrulleras de control", entre las que figuran el Tamsui, el Jian y el Kaohsiung, posicionadas estratégicamente para "impedir que la flota de Pekín rebase la línea de demarcación de las 24 millas náuticas".