EEUU bombardea Irán
Tras un incidente sin heridos con un helicóptero Apache en el estrecho de Ormuz, Washington ha iniciado esta madrugada una ofensiva militar contra Teherán.
El Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) ha iniciado esta madrugada una intensa oleada de bombardeos contra las ciudades iraníes de Qeshm, Bandar Abbas y Sirik, según confirmó el propio Ejército estadounidense a través de un comunicado oficial en sus redes sociales. La intervención militar se presenta desde Washington como una supuesta "respuesta proporcional y en legítima defensa" frente a lo que calificaron como una "agresión iraní injustificada", después de que un helicóptero Apache estadounidense tuviera que relaizar un aterrizaje de emergencia en el estrecho de Ormuz al ser golpeado por un dron iraní dentro de sus propias aguas, según informa la agencia iraní Tasnim. El incidente no causó víctimas y el vehículo pudo realizar el aterrizaje sin mayores consecuencias. La aeronave se encontraba realizando "tareas de patrullaje e interceptación" de buques petroleros iraníes.

El inicio de esta campaña de ataques masivos se produce apenas unas horas después de que el propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, compareciera por la mañana para confirmar el "derribo" del aparato, al que describió como "altamente sofisticado", detallando que el incidente tuvo lugar alrededor de las 03:30 horas locales frente a las costas de Omán.
Bombardeos estadounidenses sobre ciudades costeras iraníes esta madrugada.
Sin embargo, el mandatario norteamericano reconoció explícitamente en su intervención que en el suceso participaron dos pilotos y que ambos se encontraban completamente a salvo y sin ningún tipo de lesiones, restando incluso importancia al hecho: "Los pilotos están bien, mañana haremos un informe, pero están bien". El incidente operativo ha sido utilizado por la Casa Blanca como pretexto político para justificar una campaña de bombardeos a gran escala.
Por su parte, las autoridades iraníes ya han anunciado una respuesta contra la agresión estadounidense. El ministro de Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, ha afirmado que "no dejarán sin respuesta ningún ataque o amenaza".

