“Vamos a materializar el proyecto histórico del socialismo”
Más de 4.000 jóvenes se han reunido en Elizondo durante estos días. GKS e IAS han destacado que iniciativas multitudinarias como esta demuestran que “las posiciones revolucionarias bien articuladas pueden convertirse en hegemónicas”. “Seamos un paso más en la historia de la lucha obrera”.
Este domingo se ha celebró la tercera jornada del Topagune Socialista Juvenil. Tras las charlas, miles de jóvenes que se habían reunido en el Topagune regresaron a Elizondo después de celebrar una multitudinaria comida en el aparcamiento de Lekaroz. Más de 4.000 personas han participado en el encuentro durante estos días, 1.000 más que en la edición de 2024.
El domingo, dentro del programa, se celebró a las 17:30 una manifestación contra el fascismo y el autoritarismo estatal, que partió de Sutegi. Tras recorrer las calles de Elizondo, la marcha terminó en el Gune Nagusia, donde intervinieron Aroa Arrizubieta, de Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), y Jon Arrondo, de Ikasle Antolakunde Sozialista (IAS). Ambos comenzaron sus intervenciones destacando la importancia del Topagune.
“Hemos venido miles de militantes y jóvenes revolucionarios de toda Euskal Herria para dar un paso más en el camino hacia el socialismo. Durante estos días hemos enviado un mensaje claro a Euskal Herria y a quienes están al otro lado de la frontera: aquí estamos construyendo una comunidad de lucha basada en coordenadas socialistas, sustentada en el compromiso y la disciplina cotidianos de la militancia. El movimiento que estamos construyendo será un auténtico muro de contención frente al fascismo y las ideologías reaccionarias, y también estará dispuesto a luchar por las necesidades de la clase trabajadora frente a los partidos socialdemócratas”, han explicado.
“El movimiento que estamos construyendo será un auténtico muro de contención frente al fascismo y las ideologías reaccionarias, y también estará dispuesto a luchar por las necesidades de la clase trabajadora frente a los partidos socialdemócratas”.
Al analizar el contexto actual, han destacado “el empobrecimiento constante de la clase trabajadora, las guerras imperialistas, la militarización de los Estados, el auge del autoritarismo, la destrucción salvaje de los ecosistemas, la expansión del fascismo y la normalización de las ideologías reaccionarias”. Según han señalado, “a esta situación nos conducen las élites económicas y los gobernantes, así como todos los partidos políticos que han asumido esa agenda”.
Horizonte: el Partido Comunista y el Estado Socialista
Frente a todo ello, han marcado un horizonte claro: “Es necesario un Estado Socialista internacional de la clase trabajadora. Y, para ello, debemos reconstruir el Partido Comunista a escala europea. Solo gracias a ese horizonte estratégico, que ahora puede parecer lejano, podremos desarrollar una hoja de ruta socialista para la lucha y evitar caer en el callejón sin salida del reformismo”.
Y han añadido: “No aceptaremos ningún programa que deje de lado a la clase trabajadora; no aceptaremos ninguna propuesta que construya el bienestar de un sector de la clase trabajadora a costa de otro; no aceptaremos una política de migajas. Ha llegado el momento de reactivar el ciclo revolucionario que construirá el Estado Socialista de la clase trabajadora, y estamos dispuestos a luchar en esa dirección”.
“Ha llegado el momento de reactivar el ciclo revolucionario que construirá el Estado Socialista de la clase trabajadora, y estamos dispuestos a luchar en esa dirección”.
El fascismo no surge de la nada
En relación con el lema de la movilización, GKS e IAS han señalado que “el fascismo es la cara más descarnada del capitalismo” y que no surge “de la nada”: “En tiempos de crisis, resulta funcional para la oligarquía. Además de las inversiones políticas y económicas destinadas a fortalecer y normalizar el fascismo, existe también una inversión mediática total”.
Han denunciado que, mediante esta intervención, “también aquí se han normalizado las ideologías machistas y racistas”, y han recordado varios ejemplos de los últimos meses: “Movilizaciones contra las personas migrantes y patrullas vecinales en las ciudades, un joven migrante tiroteado en Donostia, pogromos racistas… Y, en el caso de las mujeres, violaciones, asesinatos y una sexualización constante…”.
Críticas a los partidos de derecha e izquierda
También han señalado a los partidos tanto de derecha como de izquierda. Por un lado, han subrayado que “por parte de los partidos de derecha sufrimos la represión sin ningún tipo de disimulo”.
Han recordado a todos los jóvenes que están participando en las movilizaciones estudiantiles de Francia e Iparralde, así como a Ander Saenz, muerto a manos de la Policía Municipal de Santurtzi, y a Babacar Welle, muerto a manos de la Policía Municipal de Hondarribia.
“El PNV ha concedido total impunidad a la Policía y le ha otorgado plena capacidad para ejercer la violencia a su antojo. Parece que tengamos que aceptar que se golpee, se hiera y se mate a la población”.
Por otro lado, respecto a los partidos de izquierda, GKS e IAS han advertido de que “la situación no es como nos la quieren vender”: “Como se ha visto en las movilizaciones por el derecho a la vivienda, el PSOE tiene la capacidad de activar o desactivar las protestas obreras según sus cálculos electorales. Quiere utilizar los movimientos de la clase trabajadora para sus campañas electorales y reprimirlos cuando dejan de serle útiles. No debemos olvidar que mantiene intacta la Ley Mordaza, contraria a los derechos políticos fundamentales, y que el propio PSOE nos la ha aplicado en innumerables ocasiones”.
“El mismo PSOE que ahora enarbola la bandera del antifascismo es el sostén del régimen del 78, construido sobre los cimientos del franquismo”.
Han recordado precisamente que “el mismo PSOE que ahora enarbola la bandera del antifascismo es el sostén del régimen del 78, construido sobre los cimientos del franquismo; un partido que ha torturado y encarcelado a miles de jóvenes comprometidos de Euskal Herria y que aquí detiene violentamente y criminaliza a quienes participan en la lucha antifascista”.
En este sentido, han expresado su solidaridad con quienes se movilizaron contra Falange en Gasteiz el pasado 12 de octubre, con las personas que se enfrentaron a los nazis de Núcleo Nacional durante el verano y con otras iniciativas similares.
A las puertas de las elecciones
“Que no nos digan ahora, una vez más, que basta con ir a votar para hacer frente al fascismo. Si la situación política que vivimos es consecuencia de algo, también lo es de las políticas aplicadas durante los últimos ocho años: de haber dejado espacio a los fascistas en las calles, de haber asumido el marco de las ideologías reaccionarias, de haber puesto en marcha una política económica diseñada a medida de las élites económicas que ha condenado a la clase trabajadora a la impotencia y extendido la desilusión, o de haber desfigurado y criminalizado la lucha antifascista”, han denunciado.
Y han añadido: “Que no nos digan que las elecciones son un momento decisivo para la clase trabajadora, porque sabemos perfectamente que las medidas autoritarias contra los trabajadores que se han adoptado en los últimos años han venido de la mano de los partidos socialdemócratas que ahora se disfrazan de antifascistas”.
“Que no nos digan ahora que basta con ir a votar para hacer frente al fascismo. Si la situación política que vivimos es consecuencia de algo, también lo es de las políticas aplicadas durante los últimos ocho años”.
La clase trabajadora construye su poder político en la lucha cotidiana
“Sabemos hasta qué punto el fascismo representa un peligro para nuestra actividad cotidiana como comunistas. Por eso nos ocupamos de ello cada día: los trabajadores construimos nuestro poder político mediante la lucha y la organización cotidianas”, han reivindicado a continuación los portavoces.
“Nos han hecho creer que los partidos políticos institucionales mejorarán las condiciones de vida de la clase trabajadora, frenarán el fascismo o lograrán la liberación nacional de Euskal Herria. Los partidos nacionalistas vascos proponen hojas de ruta autonomistas, pero resulta evidente que el camino del autonomismo no permite alcanzar la liberación nacional. Nosotros debemos situar la liberación nacional dentro del proceso socialista, como parte de un proceso de emancipación, lo que implica una ruptura política para evitar un proceso interclasista”.
“Debemos situar la liberación nacional dentro del proceso socialista, como parte de un proceso de emancipación”.
Consideran que esta tarea debe adoptar la forma de un Estado Socialista Vasco. Asimismo, ante la situación de diglosia que atraviesa el euskera, han reivindicado que “es tarea de los comunistas construir una política lingüística propia que garantice los derechos de las personas vascoparlantes en los siete territorios, para poder vivir y estudiar en euskera y utilizarlo en todos los ámbitos de nuestra vida”.
Huelga general del 11 de noviembre y un mensaje internacionalista
“¿Y qué nos corresponde hacer ahora?”, se han preguntado ambas organizaciones durante sus intervenciones. También han ofrecido una respuesta: “Activar y ganar luchas pueblo a pueblo, barrio a barrio y en todos los ámbitos que nos afectan. Tenemos fuerza suficiente para pasar de las grandes consignas a la realidad individual, luchar por cambios que repercutan en la vida de las personas, llegar a las masas juveniles y mostrar el comunismo como una alternativa real a los problemas de nuestra vida cotidiana”.
“Tenemos fuerza suficiente para pasar de las grandes consignas a la realidad individual, luchar por cambios que repercutan en la vida de las personas, llegar a las masas juveniles y mostrar el comunismo como una alternativa real a los problemas de nuestra vida cotidiana”.
En este sentido, han señalado varios retos: “Debemos reforzar de nuevo la defensa de los derechos políticos y civiles para que la represión tenga un coste político, para no perder el derecho a la actividad sindical en los centros de trabajo y para poder desarrollar la militancia política sin amenazas. Y, por supuesto, debemos luchar para que la vivienda sea un derecho garantizado. Los jóvenes trabajadores, que casi hemos llegado a creer que emanciparnos es una fantasía, estaremos en primera línea contra los especuladores”.
GKS e IAS han anunciado que tomarán las calles durante la huelga general convocada para el 11 de noviembre, pero “no para pedir migajas ni para reforzar el programa de la socialdemocracia”, sino para reivindicar “la expropiación de los especuladores, la prohibición de la especulación y la planificación en función de las necesidades”.
Además, en un gesto internacionalista, han trasladado todo su apoyo a los miembros de las organizaciones juveniles CJS, OJS y CMS, en reconocimiento a la “firmeza” que están demostrando en las movilizaciones por el derecho a la vivienda.
Las posiciones revolucionarias pueden convertirse en hegemónicas
“Necesitamos organizaciones fuertes al margen del control de la socialdemocracia. Pero estas no pueden sostenerse sobre la nada, sino sobre un movimiento sólido, basado en el compromiso cotidiano y la militancia”, han continuado los portavoces.
“Somos muchos, pero debemos llegar a ser muchos más. Nos han dicho que las posiciones revolucionarias no sirven para movilizar a las masas y, al principio, nos consideraban utópicos. Sin embargo, la realidad demuestra lo contrario: las posiciones revolucionarias bien articuladas pueden convertirse en hegemónicas, por encima de las propuestas del reformismo”.
“Necesitamos organizaciones fuertes al margen del control de la socialdemocracia. Pero estas no pueden sostenerse sobre la nada, sino sobre un movimiento sólido, basado en el compromiso cotidiano y la militancia”.
Han considerado que la participación de miles de jóvenes en el Topagune es una muestra de ello: miles de personas dispuestas a darlo todo por la lucha por el socialismo.
Por último, han concluido con un mensaje de continuidad en la lucha: “La aportación de cada uno de nosotros es imprescindible, porque lo que cada cual pueda aportar nos acercará a nuestros objetivos. […] Seamos un paso más en la historia de la lucha obrera. Vamos a materializar el proyecto histórico del socialismo. Aquí hemos tomado fuerzas, volveremos a nuestros pueblos y seguiremos trabajando”.


























