El gasto por estudiante en Francia cae un 20% desde 2008 y el salario inicial docente roza el mínimo
El profesorado joven se concentra en los centros de los barrios pobres: allí la mitad de los docentes tiene menos de 35 años, frente a uno de cada seis en París.
El World Inequality Lab (WIL) ha difundido una infografía con tres indicadores sobre la juventud, la educación y la investigación en Francia, elaborada con datos compilados o calculados por Lucas Chancel, codirector del laboratorio, y con un informe del Institut des Politiques Publiques (IPP) publicado el 16 de octubre de 2025. La publicación titula el material French Youth, Education and Research Sacrificed, una expresión editorial. Los tres indicadores son la caída del gasto público por estudiante, el desplome relativo del salario inicial docente y la desigualdad territorial en la edad del profesorado de secundaria.
La infografía no representa un dato oficial consolidado del Ministerio de Educación Superior e Investigación, pero aporta cifras significativas.
Caída del 20% del presupuesto por estudiante desde 2008
En primer lugar, asegura que el gasto público en educación superior e investigación por estudiante habrá caído aproximadamente un 20% entre 2008 y el presupuesto previsto para 2026, en euros constantes, ajustado por inflación y con 2008 como base 100. La serie representada sitúa el índice en torno a 100 en 2008 y lo proyecta cerca de 80 en 2026. La caída se presenta como un proceso acumulado a lo largo de las presidencias de Nicolas Sarkozy, François Hollande y Emmanuel Macron, aunque la infografía no desglosa públicamente cuánto corresponde a cada etapa. Se trata de gasto por estudiante, no necesariamente de una reducción del gasto total, es decir, una caída del 20% por alumno puede coexistir con un aumento del gasto agregado si el número de estudiantes ha crecido más deprisa que la financiación.




Salario inicial de un profesor de secundaria, cerca del mínimo
El segundo indicador sostiene que el salario inicial de un profesor de secundaria (profesor certificado de colegio, excluidas primas) equivalía a 2,1 veces el salario mínimo en 1980, pero solo a 1,04 veces en 2026. Esto implica una reducción de aproximadamente la mitad en términos relativos al SMIC en cuatro décadas. La cifra casa con un cálculo anterior de Chancel recogido por Le Point en 2022: el salario bruto inicial de un titular del CAPES equivalía a 2,2 SMIC en 1980 y a 1,14 SMIC en 2022. El dato no afirma que un profesor gane literalmente lo mismo que cualquier otro trabajador con salario mínimo, sino que su salario inicial, excluidas primas, apenas supera el SMIC. En 2022, la diferencia era de aproximadamente un 15%; la infografía de 2026 lo sitúa todavía más cerca de la paridad. La comparación es relevante porque el SMIC ha crecido nominalmente con la inflación y con revalorizaciones legales, mientras que la retribución estatutaria docente ha evolucionado de forma mucho más lenta, lo que supone una pérdida de posición relativa frente al salario mínimo y, probablemente, frente a otros sectores. La OCDE, citada por Le Point, situaba en 2020 el salario inicial de un docente de primer ciclo de secundaria francés en 34.833 dólares, el puesto 18 entre 38 países de la organización.
Diferencias territoriales
El tercer indicador, con fuente del IPP, señala que en Seine-Saint-Denis, el departamento metropolitano más pobre, el 50% de los profesores de colegio tienen menos de 35 años; en París, el departamento más rico, la proporción es del 16%. El informe del IPP confirmaba ambos porcentajes para la vuelta al cole de 2024: la media estatal era de uno de cada cinco, el 20%; en Hauts-de-Seine era del 31% y en Val-de-Marne, del 37%. El dato mide la estructura de edad del profesorado, no directamente su nivel formativo ni su rendimiento, pero una elevada proporción de docentes jóvenes suele asociarse a menor experiencia acumulada, mayor rotación y más dificultades para consolidar equipos estables en centros con mayores necesidades educativas. El propio IPP añade que en París el 43% de los docentes de collège tenían más de 50 años, frente al 15% en Seine-Saint-Denis, reforzando la tesis de la segregación territorial en la experiencia del profesorado.