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Descubren una “cámara de tortura” de Azov en Ucrania

La Guardia Nacional confirma la existencia del “punto de despliegue temporal” de la unidad militar neonazi en el edificio de Petropavlivska Borshchahivka; hallan en su interior varios hombres heridos y un adolescente de 14 años en estado shock.

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Foto: vía X.

La Guardia Nacional de Ucrania confirmó este lunes que la casa privada de la calle Soniachna 7, en la localidad de Petropavlivska Borshchahivka, en el óblast de Kiev, es un punto de despliegue temporal del 1er Cuerpo de la unidad Azov, conocido por su ideología abiertamente neonazi, donde se alojaba y procesaba a “militares detenidos tras abandonar sus unidades sin autorización”. La confirmación llega después de que una multitud de familiares y vecinos se congregara el domingo frente al inmueble, intentara forzar la entrada y se enfrentara a las fuerzas policiales. Cuatro hombres en edad militar retenidos en el lugar fueron tuvieron que ser hospitalizados con heridas, y decenas más fueron sacados del edificio con signos visibles de golpes, según testigos y vídeos difundidos en redes sociales. Entre las personas evacuadas había un adolescente de 14 años, que apareció envuelto en una manta y en aparente estado de shock, según las imágenes que circulan.

“No torturamos, formamos unidades”; “hay muchos edificios similares”

La versión oficial sostiene que se trata de un “centro legítimo de procesamiento y retención disciplinaria de personal militar”, incluidos los “retornados de ausencia sin permiso”, a la espera de reasignación o envío a centros de entrenamiento. El comandante de la Guardia Nacional, Oleksandr Pivnenko, llegó al lugar, negó torturas sistemáticas (“no torturamos, formamos unidades”), permitió el acceso a familiares y supervisó la operación. El jefe de la Oficina del Presidente, Kyrylo Budanov, también acudió al lugar, habló con el menor y reconoció que “hay muchos edificios similares” y que “se investigará por qué existen y qué ocurre en ellos”. Budanov cifró en alrededor de 14 las personas que había en la propiedad en el momento de su intervención. La policía y las autoridades negaron inicialmente rehenes o torturas y dijeron que el lugar funciona como una “instalación militar temporal”. Posteriormente se abrió “una investigación conjunta” de la Guardia Nacional, la policía, la Oficina Estatal de Investigación y el ombudsman militar.

“Cámara de tortura”

La versión de testigos, familiares y medios críticos es diametralmente opuesta. Denuncian que el inmueble funcionaba como una “prisión secreta” o “cámara de tortura” informal donde se golpeaba a desertores y movilizados, se exigía dinero a las familias y se impedía la atención médica. Los vídeos muestran sangre, heridos y un estado precario de las instalaciones. Algunos testigos afirman que hubo muertes o mutilaciones, aunque la policía negó que hubiera fallecidos y no hay confirmación oficial. El incidente se sitúa en la crisis de movilización, deserción y condiciones de servicio en Ucrania. La unidad Azov, nacida como batallón voluntario de neonazis en 2014 y ahora formalizada en la estructura de la Guardia Nacional. La experta Marta Havryshko denunció la situación en X: “Azov guarda silencio sobre por qué un niño terminó en esta cámara secreta de tortura. ¿Quizás Zelenskyy podría ofrecernos una explicación? Le encanta hablar de cómo protege a los niños”.

La investigación sigue abierta y no hay conclusiones definitivas sobre la causa exacta de las heridas, la cuestionable legalidad de las condiciones de retención ni por qué había un menor de 14 años si se trataba, supuestamente, de un centro de detención de desertores. Queda también por aclarar quién ordenó las detenciones y las torturas.

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