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Cinco policías griegos condenados y suspendidos de pena por torturar a Vasilis Mangos; “murió” al mes de los hechos

El tribunal de Karditsa declara culpables a cinco de los seis agentes por tortura y detención ilegal del joven de 26 años; la apelación suspende la pena y el sexto acusado queda absuelto.

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Imagen de archivo de Yanis Mangos, padre de Vasilis Mangos, víctima de la violencia policial en Grecia. Foto: SOTIRIS DIMITROPOULOS/EUROKINISSI.
Imagen de archivo de Yanis Mangos, padre de Vasilis Mangos, víctima de la violencia policial en Grecia. Foto: SOTIRIS DIMITROPOULOS/EUROKINISSI.

El Tribunal Mixto de Jurado de Karditsa en Grecia condenó la noche del sábado 31 de octubre a cinco de los seis agentes de la Dirección de Policía de Magnesia acusados de torturar a Vasilis Mangos, de 26 años, en Volos el 14 de junio de 2020. El sexto acusado fue absuelto. El tribunal, por mayoría de seis votos a uno, consideró probados los delitos de tortura, lesiones corporales peligrosas, exposición a peligro y detención ilegal en la sede policial, según ERT y Efsyn.

Los hechos ocurrieron cuando Mangos acudió a una concentración frente a los juzgados de Volos para expresar su apoyo a los manifestantes detenidos el día anterior durante una protesta contra la quema de residuos. Allí fue golpeado por agentes y trasladado en coche patrulla a la comisaría. La agresión continuó, según la acusación y los testimonios de la familia, durante el traslado y dentro de la Dirección de Policía de Magnesia. Mangos no recibió atención médica inmediata pese a la gravedad de sus lesiones y fue puesto en libertad horas después sin cargos.

Mangos fue hallado muerto en su domicilio el 13 de julio de 2020, casi un mes después de la paliza. La autopsia atribuyó la muerte a un edema pulmonar y no estableció una relación médica directa con las lesiones, pero la familia sostuvo que la agresión provocó un deterioro físico y psicológico fulminante, según ABC.

La pena se fijó en seis años y diez meses de prisión por condenas acumuladas, pero la apelación presentada por los cinco policías condenados suspende su ejecución: seguirán libres hasta que se resuelva en segunda instancia, según Alfa Vita. El tribunal reconoció unánimemente la “buena conducta previa” de los agentes y rechazó valorar la “buena conducta posterior” apelada por la defensa. No calificó como tortura lo ocurrido en el coche patrulla: lo recondujo a “lesiones simples y ofensa a la dignidad sexual”, pero extinguió la acción penal por falta de denuncia previa, segura To Vima.

El padre de la víctima recuerda que este caso de tortura ha ocurrido “en la época actual, no en la dictadura ni en la Guerra Civil”

El padre de la víctima, Yanis Mangos, declaró a la radiotelevisión pública ERT que su hijo queda “reivindicado ante la historia”. Denunció que la tortura no es cosa del pasado, que ocurrió “en la época actual, no en la dictadura ni en la Guerra Civil”. Añadió que la familia no tuvo derecho a intervenir como acusación particular y se enfrentó a siete abogados de la defensa, pero que la prueba era “abrumadora”. También reclamó que la sentencia impulse una revisión más amplia de la conducta policial y medidas contra los abusos en el cuerpo. Según información recogida por medios griegos, la investigación administrativa interna (ΕΔΕ) ya se ha completado y los seis agentes fueron remitidos al consejo disciplinario de primera instancia de Tesalónica por torturas, con la posible destitución como medida en discusión, según Ethnos.

El caso se produce en un país donde organizaciones como Amnistía Internacional han documentado históricamente dificultades para que los casos de tortura policial lleguen a juicio, prosperen o terminen con penas proporcionales. Amnistía señala que el artículo 137A del Código Penal griego contempla en teoría penas de tres años a cadena perpetua por torturas, pero que se aplica de forma restrictiva y a menudo los casos se degradan a cargos menores como abuso de autoridad o lesiones. En este caso, la condena por tortura podría ser relevante porque el tribunal aceptó esa calificación por los hechos ocurridos dentro de la comisaría, aunque excluyera la tortura durante el traslado en el coche patrulla. La familia y medios griegos presentan la resolución como un hito tras seis años de litigio y como un mensaje a la impunidad policial.