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La Policía desaloja la acampada por la vivienda de Sol y deja dos detenidos

Cientos de agentes desmontan las 334 tiendas que quedaban con “golpes y gas pimienta”. JUPOL lo aplaude en redes y la Delegación de Gobierno lo justifica: “El derecho de reunión no es ilimitado”.

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La Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid han desalojado en la madrugada de este martes la acampada por el derecho a la vivienda de la Puerta del Sol, donde desde el 26 de septiembre resistían centenares de personas tras el desahucio de Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años que murió días después.

El dispositivo, integrado por 220 agentes de la Policía Nacional, 180 de la Policía Municipal, bomberos y servicios sociales, ha comenzado en torno a las 03:00-04:00 de la madrugada y se ha saldado con dos detenidos por “desobediencia y resistencia a la autoridad”, según RTVE y El País. En el momento del desalojo había 334 personas en la plaza, según la Delegación del Gobierno.

“Golpes y gas pimienta”

Los acampados denuncian en su cuenta de Instagram que la intervención ha sido “violenta”, con “golpes y gas pimienta”, y que varios integrantes han resultado heridos; la organización asegura estar “trabajando para comprobar el estado y la integridad de todas las compañeras”, según Europa Press. Los asistentes afirman que el desalojo ha sido muy rápido, y que ni siquiera les han dejado recoger todas sus pertenencias. Algunos agentes les han comunicado que “todo lo que ha quedado ahí dentro ha sido declarado por la policía judicial como género abandonado” y que “no podrán pasar a por nada” porque “todo será destruido”.

Justificación de la Delegación de Gobierno

La Delegación del Gobierno ha justificado el desalojo como “último recurso” en un comunicado difundido minutos después del inicio de la operación. Alega “la evolución de las circunstancias, la persistencia de las instalaciones pese a las comunicaciones efectuadas, las alteraciones del orden público comunicadas y el peligro concreto para las personas y los bienes”. Sostiene que un gran número de pernoctaciones era de “personas sin hogar y colectivos vulnerables”, lo que haría “perder el objetivo inicial” de la acampada, y que las organizaciones participantes se habían retirado.

La Delegación había enviado dos escritos previos, el 26 y el 29 de octubre, instando al desmantelamiento. El primero, firmado por el entonces delegado Francisco Martín, advertía de que el derecho de reunión no es “ilimitado” y que había transcurrido un periodo “razonable” para hacer llegar las reivindicaciones. El segundo, ya con Pilar Trinidad como delegada, exigía el desmantelamiento “a la mayor brevedad”.

Desescalada

El desalojo llega después de que la mayoría de las comisiones organizadoras de la acampada anunciaran que se disuelven y trasladan su actividad a los barrios para preparar la huelga general del 11 de noviembre. El lunes, la plaza amaneció con menos tiendas y varias comisiones celebraron su salida. Parte de los acampados, sin embargo, defendieron que la acampada no se levantaba. Este lunes, las voces discordantes con las comisiones organizaron una declaración en el que leyeron un manifiesto y anunciaron que resistirían. Denuncian que el desalojo no ha sido notificado. Medio centenar de personas sin hogar se había constituido en asociación con la intención de permanecer en la plaza, según Europa Press.

El desalojo de Sol se produce mientras el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene intacta la Ley Mordaza, que en 2025 tramitó 2.769.169 sanciones y recaudó 1.674,8 millones de euros, el 77% de ellas bajo ejecutivos de izquierda, según los datos recogidos por los informes sobre represión de la protesta. La acampada había sido tolerada durante 37 días por la Delegación del Gobierno, que al inicio consideró que la permanencia en la plaza quedaba comprendida en el “ámbito de protección del derecho fundamental de reunión”. El cambio de criterio ha llegado después de que la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, ambos del PP, reclamaran reiteradamente que se desalojara, y la mayor parte de la acampada haya optado por una desescalada para organizar la huelga. Los dos detenidos pasarán a disposición judicial y los servicios de limpieza del Ayuntamiento trasladarán las tiendas a depósitos municipales para entregarlas a quien las reclame.