La formación fascista alemana Alternativa para Alemania (AfD) ha creado una nueva organización juvenil, bautizada como Generación Alemania, en un intento de realizar un lavado de cara de su proyecto político tras la disolución de sus anteriores juventudes, Joven Alternativa. Esta fue catalogada como "organización extremista" por la Oficina Federal de Protección de la Constitución (BfV), el servicio de inteligencia interior alemán, lo que llevó a la AfD por optar por su autodisolución para evitar una posible ilegalización. El nuevo grupo, presentado en una bolera de la localidad de Großräschen, queda ahora bajo el control directo de la cúpula del partido.

Jean-Pascal Hohm, de 28 años y designado para liderar la nueva formación juvenil, definió el objetivo central del proyecto en declaraciones recogidas por Politico: "Necesitamos nueva sangre. Tenemos que identificar a personas con talento prematuro". Hohm, que se unió al partido con tan solo 17 años, representa la máscara de "profesionalidad" que la cúpula de la AfD busca proyectar sobre la sociedad alemana. Sin embargo, expertos señalan que su trayectoria personal desmiente esta operación de lavado de cara.

El pasado de Hohm revela su vinculación con grupos fascistas. En 2017 fue despedido como asistente del grupo parlamentario de la AfD en Brandeburgo después de ser visto en un partido del FC Energie Cottbus junto a hooligans fascistas y sentado junto a Robert Timm, entonces líder del Movimiento Identitario, grupo señalado por sus vínculos con el neonazismo. Al ser preguntado por Politico sobre estas conexiones en su adolescencia, Hohm cuestionó la clasificación: "La cuestión es siempre: ¿cómo se define el extremismo? [...] Ellos [los servicios] dicen que el Movimiento Identitario, por ejemplo, es de extrema derecha. Pero también dicen que la AfD es de extrema derecha. Y yo tampoco me lo creo".

Expertas como Anna-Sophie Heinze, investigadora de la Universidad de Tréver, sostienen que este relanzamiento es una "maniobra táctica" sin un cambio ideológico real. "En cuanto al contenido, mi percepción es que lo que está ocurriendo ahora no es lo que uno entendería como un gran esfuerzo de desradicalización", declaró Heinze a Politico. La nueva estructura, señala, "busca proteger al partido, ya que al estar bajo su control directo, es menos vulnerable a una prohibición que pudiera dañar a la formación madre, también vigilada como extremista".

Diferencias y similitudes entre identitarios y neonazis

Tanto el movimiento identitario como los grupos neonazis comparten un sustrato ideológico fascista basado en el racismo y la defensa de una identidad étnica excluyente. Sin embargo, mientras los neonazis suelen recurrir abiertamente a la simbología y retórica nacionalsocialista, con frecuente apología de la violencia, los identitarios desarrollan una estrategia de comunicación política más elaborada que busca normalizar sus postulados etnonacionalistas a través de un discurso más sofisticado y un activismo mediático, evitando la apariencia nazi tradicional para resultar más "presentables". No obstante, el objetivo final de "preservar una Europa blanca" y "etnoculturalmente homogénea" es común, diferenciándose principalmente en sus tácticas de legitimación social.