Misiles iraníes impactan en Tel Aviv
Tres colonos resultan levemente heridos en la represalia, mientras Irán advierte a la ONU que seguirá golpeando "bases, instalaciones y activos de fuerzas hostiles" hasta que cese la agresión estadounidense e israelí.
El ejército israelí ha confirmado este martes el impacto de misiles iraníes en la zona de Jaffa/Tel Aviv, a raíz de la guerra desatada el pasado sábado por la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, según informan Reuters y agencias internacionales. Las fuerzas de búsqueda y rescate, junto con numerosos equipos de emergencia, están operando en los lugares del impacto en el centro de la Palestina ocupada, mientras las circunstancias de la represalia persa permanecen bajo revisión. El servicio de ambulancias israelí informó de que está atendiendo a tres colonos con heridas leves en los lugares alcanzados, y la policía israelí reportó varios puntos de impacto con fragmentos de munición en el distrito de Tel Aviv.
La represalia se produce después de que Irán lanzara el sábado una respuesta directa a los bombardeos estadounidenses e israelíes que han matado ya a más de 787 personas en territorio iraní, según la Media Luna Roja, y que han tenido como objetivo infraestructuras civiles y militares en al menos 24 provincias. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, envió una carta a Naciones Unidas en la que advierte de que Irán utilizará "todas las capacidades y medidas defensivas necesarias" para contrarrestar los ataques. "En consecuencia, todas las bases, instalaciones y activos de las fuerzas hostiles en la región se consideran objetivos militares legítimos", señala la misiva del alto funcionario, en la que Teherán afirma que ejercerá su derecho a la autodefensa "de manera decisiva hasta que la agresión cese por completo e inequívocamente".
En declaraciones a Al Jazeera, Araghchi matiza que los ataques no van dirigidos contra los países vecinos del Golfo, sino contra "la presencia de Estados Unidos en estos países", e insta a los gobiernos de la región a dirigir sus quejas "a los responsables de esta guerra". La respuesta iraní se ha dirigido en los últimos días contra objetivos enemigos en la Palestina ocupada por el Estado de Israel, Kuwait, Qatar, Jordania, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, donde se ubican las bases estadounidenses. En muchas regiones, los daños y las víctimas no se atribuyen directamente a los lanzamientos de misiles, sino a los fragmentos de los interceptores utilizados para repelerlos.
El bombardeo sobre Tel Aviv se produce horas después de que la Guardia Revolucionaria iraní anunciara una nueva andanada contra una base militar estadounidense en Bahréin, afirmando haberla destruido. Paralelamente, drones iraníes alcanzaban la embajada estadounidense en Riad (Arabia Saudí), mientras el ejército israelí continúa su invasión terrestre en el sur de Líbano y los bombardeos sobre Beirut.
La escalada bélica, que ha ya ha disparado los precios del petróleo y el gas y ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz, se cobra cientos de vidas civiles en Irán y Líbano mientras EE.UU. e Israel mantienen la intención de escalar el conflicto. La diplomacia, que horas antes de los primeros bombardeos había alcanzado un principio de acuerdo según el mediador omaní, yace enterrada bajo los escombros.