El Colegio Alborada en Alcalá de Henares, centro concertado con vínculos históricos con el Opus Dei, enfrenta graves acusaciones de encubrimiento a un extrabajador del centro, acusado de presuntos abusos sexuales a decenas de niños de entre tres y seis años, muchos con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Según documentación interna a la que ha accedido elplural.com, a pesar de las denuncias policiales y testificales de profesores y familias, el cuidador responsable continuó en sus funciones durante ocho meses pese a las alertas tempranas.​

Profesionales del centro reportaron comportamientos "extraños" o "inadecuados" desde septiembre de 2024, pero la dirección no tomó medidas hasta mayo de 2025, cuando una profesora aportó vídeos gráficos de tocamientos y agresiones sexuales a menores. El empleado, contratado desde abril de 2024 para vigilancia en patios comedores y actividades extraescolares como campamentos, ha sido despedido solo después de la denuncia y tiene una orden de alejamiento limitada a 100 metros del colegio y algunos niños en concreto.​

La directora de infantil ha negado ante El Plural tener conocimiento previo de los hechos, afirmando que el centro actuó "inmediatamente" al tener constancia en mayo. “No tuvimos constancia previa", asegura, y detalla que “cuando salió la noticia, en el momento en que una persona nos comunica lo que ha visto y lo que puede haber ocurrido, lo que ella considera, se acude a la Policía”.

Sin embargo, testigos docentes y de padres anonimizados citados por elplural.com contradicen esta versión y señalan la "ausencia de protocolos pese a indicios persistentes". También el colegio organizó reuniones y charlas psicológicas e "insistió en convencer a la parte afectada de que no denunciaran, de que lo solucionarían desde dentro".

Además, El Plural afirma haber encontrado las siguientes expresiones en la documentación consultada: “Es muy cariñoso (uno de los niños) y él corresponde ese cariño” y “no tiene intenciones lascivas (…) Quiere mucho a los niños”. El colegio niega haber emitido tales respuestas, y afirma que la orden del centro es “que no se trate de forma cariñosa a los niños”. Sin embargo, que varias voces presentes en la investigación y las propias familias de las víctimas insisten en que recibieron tales respuestas.

El centro se personó en junio en el Juzgado de Instrucción número 5 de Alcalá de Henares alegando daño a su imagen y derechos de menores pero la defensa del cuidador lo califica de responsable civil subsidiario. Actualmente el acusado se encuentra en libertad a la espera de juicio.

El citado medio ha podido comprobar decenas de denuncias de familias, profesores y testigos, pero se espera que el caso sea mucho mayor, puesto que voces autorizadas consultadas por El Plural hablan de cerca de 50 denuncias y al menos una veintena de víctimas.