Al menos 30 personas "han fallecido" bajo custodia de policías de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el año 2025 , la cifra más alta en dos décadas, según datos oficiales y organizaciones de derechos humanos. El récord anterior data de 2004, con 32 "muertes", poco después de la creación de ICE, y desde entonces, no se habían superado los 21 registrados en 2020 durante la pandemia.

Más de la mitad de las víctimas eran latinoamericanas, incluyendo dos migrantes abatidos por un francotirador en una revuelta contra la oficina del ICE en Dallas. El último caso fue Huabing Xie, migrante chino indocumentado que murió el 29 de septiembre por convulsiones no tratadas en el centro de Imperial (California), "sin explicación clara".

La escalada coincide con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y su política de deportaciones masivas, que ha desbordado centros con más de 60.000 detenidos. Trump busca añadir miles de plazas para alcanzar los 3.000 arrestos diarios, en la "mayor deportación de la historia".

"Muertes sin explicación"

Organizaciones como Detention Watch Network denuncian que "la agenda cruel de deportaciones de Trump" prioriza expansión carcelaria "a cualquier coste", con "impacto humano chocante". Informes destacan negligencia médica, hacinamiento, falta de higiene y alimentación, y ausencia de atención a enfermos. Tres muertes fueron suicidios, atribuibles por activistas al trato recibido durante las detenciones o en lo centros.

Casos como Ismael Ayala-Uribe (mexicano, 39 años, fallecido por un absceso no tratado) o Santos Reyes Banegas (hondureño, 42 años, muerto tras 18 horas de arresto por "fallo hepático") ilustran la opacidad y crueldad de la Policía migratoria: familias denuncian falta de información y rápidos deterioros de personas sin patologías previas.

Durante el cierre parcial del gobierno federal, por falta de acuerdo presupuestario, se suspendieron las  inspecciones del Office of Detention Oversight, único organismo que vigilaba "estándares éticos" desde marzo. Un informe del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de entre 2020 y 2023, ya alertaba de incumplimientos sistemáticos en seguridad y "trato humano".