Procesan a un alcalde de Vox en Murcia por grabar a mujeres y menores para difundir mensajes racistas
Antonio Martínez, teniente de alcalde y concejal de Seguridad, grabó y publicó imágenes de madres con hijos: "Con las barrigas de nuestras mujeres os conquistaremos otra vez".
El primer teniente de alcalde y concejal de Seguridad Ciudadana de Molina de Segura (Murcia), Antonio Martínez Sánchez (Vox), ha sido citado a declarar como investigado por la difusión en TikTok de un vídeo racista en el que grabó sin consentimiento a mujeres racializadas con sus hijos menores paseando por la calle, acompañando las imágenes con el texto "Con las barrigas de nuestras mujeres os conquistaremos otra vez" y el hashtag "#SoloQuedaVox".
Según informa infoLibre, la Fiscalía investiga los hechos como posible delito de odio tras una denuncia. Así, el edil del partido fascista ha sido citado para el 15 de enero para que explique por qué utilizó su cargo para exponer públicamente a niños de Molina.

El vídeo, publicado el 3 de febrero de 2025, generó una manifestación de más de un centenar de vecinos frente al ayuntamiento el 13 de febrero, con consignas exigiendo la dimisión de Martínez: "Fuera racistas del Ayuntamiento". Fuentes locales denuncian que edil señalaba sistemáticamente estas personas por su supuesto origen y las exponía "con una clara intención racista, utilizando además la imagen de menores sin consentimiento. A pesar de las protestas, el alcalde popular José Ángel Alfonso (PP) protegió al edil de Vox y en un pleno extraordinario del 24 de febrero votó en contra de su reprobación, sumándose su grupo a blindar al concejal.
El caso vuelve a ejemplificar, más allá del racismo institucional transversal, la normalización de discursos especialmente violentos contra la población migrante y racializada, especialmente por parte de gobiernos locales donde PP y Vox gobiernan en coalición, utilizando sus cargos públicos para estigmatizar a sectores vulnerables de la clase obrera y difundir mensajes de odio desde cuentas oficiales.
La imputación judicial llega en medio de la impunidad general de la que disfrutan el edil y Vox en su conjunto. Esta misma semana ha sido imputado otro miembro local destacado de Vox en Nafarroa por hechos de la misma índole.
La reacción vecinal, por el contrario, muestra que también hay un rechazo social a estas prácticas de odio racista, pero la complicidad del PP evidencia la estrategia de asimilación de la agenda fascista por parte del conservadurismo tradicional.
La situación muestra también la instrumentalización racista de la maternidad para construir un relato de "sustitución poblacional" –mito recurrente del fascismo europeo–, dirigido a generar alarmismo y justificar políticas excluyentes. Al asociar la presencia de mujeres migrantes y racializadas con una supuesta "conquista", el mensaje vincula la diversidad étnica y cultural con una "amenaza existencial", alimentando un clima de hostilidad permanente que luego se traduce en violencia contra estos sectores.
Que quienes difunden este tipo discursos sean máximos responsables de la "seguridad" en algunas localidades agrava la vulnerabilidad de las víctimas y revela la naturaleza del concepto de "seguridad" que se está difundiendo en la sociedad.