Santiago Abascal, presidente del partido fascista Vox, ha cancelado su participación como ponente en la Cumbre Contra el Antisemitismo en Jerusalén (Palestina ocupada), a la que había sido invitado por el mismísimo Gobierno de Benjamin Netanyahu. Según informa el medio derechista The Objective, fuentes de la cúpula del partido confirmaron la cancelación sin ofrecer más explicaciones, aunque la web del evento aún lo listaba como participante.

La decisión se produce en un contexto de crecientes críticas desde dentro de su propio electorado y sus bases militantes más fascistizadas, especialmente entre los sectores más jóvenes, donde afloran perfiles abiertamente neonazis. Estos sectores han llegado a acusar públicamente a Abascal de "traidor", "cipayo" y "perro de Israel" por su alineamiento con el Gobierno israelí.

La presión interna se ha hecho especialmente visible tras el ataque de tanques israelíes a soldados españoles en el Líbano el pasado martes. El vicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo, uno de los críticos más destacados, instó públicamente a Abascal a "salir en defensa de nuestro Ejército" y a posicionarse sobre los Pactos de Abraham entre Israel y Marruecos. En redes sociales, una cuenta con casi un millón de visualizaciones generó cientos de comentarios hostiles de corte abiertamente judeófobo hacia el líder de Vox, evidenciando una "ruptura generacional" y una "brecha" sustancial dentro de su base electoral, según apunta el medio.

Este no es el primer choque entre la dirección del partido y sus bases más jóvenes y fascistizadas. The Objective también reportó en 2023 la existencia de un grupo de simpatizantes juveniles que "coquetean de una manera muy triste con la judeofobia". Aunque fuentes de la dirección afirmaron al medio que la cercanía con Israel "es muy útil para anular la etiqueta de extrema derecha" y que "forma parte de la identidad de Vox", la presión en redes ha forzado este repliegue táctico.

Sin embargo, el fenómeno no es exclusivamente español: en Estados Unidos, el sector juvenil del movimiento MAGA también muestra un rechazo vocal al apoyo incondicional de Donald Trump a Netanyahu, en un contexto de debate sobre el alcance de la política "America First".

En el caso español, la cancelación del viaje representa otro revés en la agenda internacional de Abascal y una concesión al ala neonazi de la formación. Evidencia también la tensión entre interna entre la estrategia oficial del partido y el discurso marcadamente nazi de una parte de su base, que va ganando terreno en la disputa política.

Aunque fuentes directivas del partido aseguran que la postura sobre Israel "no va a cambiar", la acción concreta en este caso ha sido modificar una agenda internacional de primer orden para, según las mismas fuentes consultadas por The Objetive, "muy probablemente" encontrarse esos días en Aragón, donde le espera la campaña autonómica.