EH Bildu: "¿Qué pasa si Marruecos quiere Ceuta y Melilla?"
Jon Iñarritu asume retóricamente la defensa de la soberanía española en el Congreso y pregunta si la OTAN intervendría, en referencia a la amenaza de Trump a Groenlandia.
Después de las reiteradas amenazas de anexión sobre Groenlandia por parte del presidente estadounidense Donald Trump, la sesión del Congreso de los Diputados en Madrid de este jueves 15 de diciembre dejó algunas declaraciones inusuales en la cámara. La más destacada fue la de Jon Iñarritu, parlamentario de EH Bildu. El político de la formación que se dice "soberanista vasca" ha mostrado su preocupación ante las amenazas de Washington, pero asumiendo una retórica que se parece más a la de un político de Estado o un nacionalista español que a la de un portavoz de una formación "independentista vasca", formulando la siguiente pregunta: "¿Qué pasa si Marruecos quiere Ceuta y Melilla?". Iñarritu ha cuestionado si en ese caso la OTAN intervendría para defender estos enclaves situados en África.
Durante la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, Iñarritu tachó de "kafkiano" que el miembro más importante de la OTAN esté amenazando a un territorio de un Estado miembro como es Dinamarca, y recalcó que la UE "debe actuar como mayor de edad", "según sus propios intereses". "¿Sería la OTAN la que intervendría? ¿Es el marco de la OTAN lo que garantiza el respeto de la defensa dentro de los países europeos y de España?", planteó el parlamentario de EH Bildu.
La intervención de Iñarritu muestra una contradicción estratégica en el posicionamiento de EH Bildu: mientras dice impulsar la "independencia" de Euskal Herria, sus portavoz asume el marco discursivo de la soberanía española sobre dos enclaves africanos –Ceuta y Melilla– al presentar una hipotética reclamación marroquí como una amenaza externa que debería ser contenida por la OTAN. Al hacerlo, la formación se alinea de facto con el discurso oficial del nacionalismo español y asume la defensa de la "integridad territorial" del Estado, un principio que EH Bildu dice rechazar.
PNV: "EE.UU. es el mayor riesgo político internacional"
EH Bildu no ha sido el único grupo parlamentario que ha sorprendido con sus declaraciones. Otros socios de investidura del Gobierno de Pedro Sánchez sumaron críticas a la posición de Trump y a la sumisión europea. En otro giro de guión de 180 grados, Maribel Vaquero, la portavoz del PNV, un partido históricamente muy cercano a Washington, afirmó que Estados Unidos es actualmente "el mayor riesgo geopolítico internacional" y que, ante el "nuevo orden mundial que se abre paso, una UE que no se una acabará siendo colonizada".
Podemos: "La OTAN ya está muerta"
Ione Belarra, secretaria general de Podemos, calificó de "inútil" la participación española en una eventual misión en Groenlandia y pidió "cerrar las bases estadounidenses no sólo en España sino en toda Europa", retando a Albares a reconocer que la OTAN "ya está muerta". Desde el BNG, Néstor Rego criticó el "vergonzoso servilismo" del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, hacia Trump e instó a "parar" el imperialismo norteamericano, saliendo de la Alianza.
El debate, que surgió durante la comparecencia sobre Venezuela, muestra la profunda crisis en la llamada "arquitectura de seguridad euroatlántica" bajo la administración Trump, todo un cambio de paradigma que mueve a las fichas de las fuerzas "soberanistas" más posibilistas del Estado español a un escenario donde la defensa de la "fortaleza Europa" prevalece sobre las presuntas aspiraciones soberanistas.
Al preguntar sobre una hipotética "invasión de Marruecos" en Ceuta y Melilla, una preocupación habitual del nacionalismo español, y cuestionar si la OTAN protegería al Estado español, EH Bildu no solo legitima implícitamente la soberanía española sobre las ciudades autónomas con una larga historia colonial, sino que asume implícitamente la defensa de la "unidad territorial del Estado" y refuerza el discurso securitario que presenta a Marruecos como una amenaza, acercándose a tesis como las de Vox en política exterior.