La detención de indios americanos por ICE en un antiguo campo de concentración desata una crisis de soberanía
Arrestos de ciudadanos de la Nación Oglala Sioux por parte de la 'Gestapo de Trump' generan un conflicto constitucional por violación flagrante de tratados y humillación colonialista.
La localización de cuatro ciudadanos de la Nación Oglala Sioux detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), de los cuales tres continúan bajo custodia en el histórico Fuerte Snelling —un antiguo campo de concentración usado durante las guerras Dakota—, ha encendido una indignación que trasciende lo legal para convertirse en una cuestión de identidad nacional e histórica de primer orden en EE.UU. Como lo expresó con vehemencia un miembro de la comunidad de indios americanos ante Status Coup News: "¡No hay nadie más estadounidense que los indios americanos! Somos América, ¿cómo es posible que se dirijan contra los nativos americanos? ¡Es legalmente imposible!".
Esta declaración resume la perplejidad y la furia de los ciudadanos indígenas, cuyos derechos de soberanía y ciudadanía están en teoría doblemente blindados por tratados y por la Ley de Ciudadanía India de 1924. Ahora, estos habitantes son objetivo de redadas migratorias, con un claro sesgo racista.
El presidente de la Nación Oglala Sioux, Frank Star Comes Out, ha sido contundente al respecto, denunciando que las detenciones suponen una "violación directa de la ley federal, varios tratados y las protecciones constitucionales". En un comunicado recogido por ICT, destacó la "ironía" de que ciudadanos lakota sean retenidos en un lugar "ligado para siempre a los Dakota 38+2", en referencia a los 38 hombres Dakota ejecutados allí en 1862 en la mayor ejecución masiva de la historia de EE.UU.
La exigencia tribal es clara: liberación inmediata, garantías por escrito de que cesarán las detenciones y consulta de gobierno a gobierno. La respuesta federal, que solicitó a la tribu firmar un "acuerdo de inmigración" para cooperar, ha sido rechazada de plano por Star Comes Out, quien afirmó que nunca autorizarían una mayor injerencia de la llamada 'Gestapo de Trump' en su territorio soberano.
Esta crisis sucede en el contexto del masivo despliegue de agentes federales en Minneapolis, que ha derivado en protestas, violencia policial extrema y una escalada de tensión entre el gobierno estatal y el federal. Las detenciones de los pueblos originarios americanos añaden una capa de extra de complejidad histórica y legal a la ofensiva de la Casa Blanca. No se trata solo de un posible "error administrativo", sino de un desafío histórico a la maltrecha soberanía tribal reconocida por tratados y a la propia ciudadanía estadounidense de los pueblos originarios. Como medida práctica, la tribu ha organizado un puesto de asistencia en el Centro Indígena Americano de Minneapolis para que sus miembros obtengan documentación, anticipándose a más redadas.
La combinación del lugar de la detención en el Fuerte Snelling y la naturaleza racista de las detenciones ha creado un punto de inflexión simbólico y político. El caso expone la contradicción de un gobierno federal que, mientras despliega tropas para defender la soberanía europea en Groenlandia, es acusado de violar la soberanía y los derechos fundamentales de las primeras naciones dentro de sus propias fronteras, desatando una crisis que cuestiona los cimientos del contrato social y legal del país con sus pueblos originarios.