La Mesa del Congreso de los Diputados acordó este jueves aplicar a las retribuciones de los parlamentarios las subidas salariales pactadas para los funcionarios públicos. Según la decisión, a partir de la nómina de enero, el sueldo base de los diputados pasa a ser de 3.366,97 euros mensuales, con un incremento de 130,65 euros. Este cambio incorpora dos aumentos: un 2,5% correspondiente a 2025, que se abonará con carácter retroactivo en una paga, y otro 1,5% acordado para 2026. Con ello, la retribución anual mínima neta para los políticos de la cámara baja se coloca en 47.137,58 euros.

Los mismos incrementos porcentuales se aplicarán a los complementos por cargo (miembros de la Mesa, portavocías, etc.) y a la indemnización por gastos de actividad parlamentaria, que varía según la circunscripción. Los diputados elegidos por Madrid, por ejemplo, pasarán a cobrar 1.032,36 euros por este concepto (frente a los 992,31 actuales), lo que eleva su retribución mensual base a 4.399,33 euros. Los del resto de provincias verán esta indemnización aumentada a 2.162,85 euros (desde 2.078,92), alcanzando un total mensual base de 5.445,89 euros, a lo que se suman los complementos específicos.

La subida responde al pacto con los sindicatos de la función pública, que incluye una previsión de un incremento adicional del 0,5% en 2026 si el Índice de Precios al Consumo (IPC) de ese año iguala o supera el 1,5%, una cláusula que también se trasladará automáticamente a las retribuciones de los diputados. La decisión consolida el mecanismo por el cual las subidas del sector público se extrapolan directamente a la remuneración de los representantes electos.