La Audiencia Nacional española ha concedido la libertad bajo fianza a dos de los tres agentes de la Guardia Civil detenidos en la llamada Operación Hades, la investigación del túnel de narcotráfico que conectaba Ceuta con Marruecos. Según reportaba Estrella Digital, los agentes identificados como R.G. y A.A. salen de prisión tras aproximadamente once meses en prisión preventiva.

La investigación señala que los guardias civiles "recibían compensaciones económicas a cambio de permitir el paso de mercancías ilícitas", omitiendo su deber en los controles del puerto y aduanas de Ceuta. El tribunal les ha impuesto la "prohibición de reincorporarse a sus funciones dentro del cuerpo de la Guardia Civil hasta que se dicte una sentencia absolutoria firme".

La decisión judicial sigue a la liberación bajo fianza de 20.000 euros del político ceutí y funcionario de prisiones Mohamed Alí Duas, también implicado en la trama. Según las investigaciones, Duas y su entorno familiar habrían aportado "supuesta logística y financiación a la red de narcotráfico". El caso, que suma ya 16 detenciones, está siendo instruido por la jueza María Tardón a raíz de una querella de la Fiscalía Antidroga.

El eje de la operación es el túnel descubierto el 19 de febrero de 2025 en una antigua marmolería situada junto a la frontera. La infraestructura, de unos 50 metros de largo y 12 metros de profundidad, con galerías de entre 40 y 60 centímetros, "estuvo operativo durante al menos dos años", aprovechando especialmente el periodo de restricciones por la pandemia. Pese a los "avances" en las pesquisas, el propietario del local donde se originaba el túnel "se encuentra actualmente en paradero desconocido", con una orden de búsqueda activa.

Con la salida de prisión de estas figuras clave, el proceso judicial entra en una nueva fase de análisis de pruebas, que incluye "numerosas intervenciones telefónicas que comprometen a los ahora investigados en libertad".

La Operación Hades ha vuelto a exponer cómo operan las mafias policiales en una de las zonas más sensibles para el tráfico de drogas hacia Europa, donde se mueven ingentes cantidades de drogas y dinero. Como se pudo comprobar recientemente en el caso del puerto de Bilbo (Bizkaia), grandes cargamentos de droga son susceptibles de ser custodiados por los propios agentes de las fuerzas policiales. Si los capturan, siempre pueden esperar la generosidad de algún juez, como ha sucedido en la Operación Hades.