Los datos gubernamentales de 2025 confirman que las políticas migratorias racistas de deportación aceleradas por la administración de Donald Trump, supuestamente diseñadas para reducir el número de trabajadores extranjeros, no han producido los "beneficios" prometidos por el movimiento MAGA para los trabajadores nacidos en Estados Unidos. Según un análisis de la Fundación Nacional para la Política Estadounidense (NFAP) citado por Forbes, la fuerza trabajo extranjera se redujo en 881.000 personas desde enero de 2025 y en 1,3 millones desde su punto máximo en marzo.

Sin embargo, lejos de "mejorar", la tasa de desempleo de los trabajadores nativos aumentó del 3,7% en diciembre de 2024 al 4,1% en diciembre de 2025, un incremento del 11%. Además, la tasa de participación en la fuerza de trabajo de este grupo cayó del 61,4% al 61,2% en el mismo periodo.

Estos resultados contradicen directamente las teorías supremacistas del mercado laboral y las predicciones de altos funcionarios como el subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, quien defendió que "deportar trabajadores inmigrantes y restringir la inmigración legal liberaría empleos y aumentaría los salarios para los estadounidenses".

Economistas como Mark Regets, miembro senior de NFAP, atribuyen el fracaso de esta política a la "falacia del trabajo fijo", la creencia errónea de que la economía tiene un número limitado de empleos. Regets señaló que "la cantidad de actividad económica en Estados Unidos no es fija" y que los inmigrantes, al ser a su vez consumidores, empresarios y ocupar nichos laborales, generan actividad económica.

De seguir así, 6,8 millones de trabajadores menos para 2028 y 15,7 millones menos para 2035

El análisis de NFAP advierte que el impacto a largo plazo de estas políticas será significativamente negativo. Proyectan que, de mantenerse el rumbo actual, las políticas de la administración Trump reducirán el número de trabajadores en 6,8 millones para 2028 y en 15,7 millones para 2035, lo que podría reducir la tasa de crecimiento económico anual en casi un tercio.

Esta contracción de la fuerza de trabajo es particularmente crítica dado el envejecimiento de la población estadounidense y el papel histórico de los trabajadores inmigrantes, que representaron más de la mitad del crecimiento de la fuerza de trabajo disponible entre 2014 y 2024. Los datos demuestran que, al restringir la inmigración, la administración no solo ha hecho la vida imposible a los trabajadores migrantes e incumplido sus promesas para los nativos, sino que ha aplicado un shock no deseado a la economía en su conjunto.