La investigación sobre el peor accidente de la alta velocidad en la historia del Estado español, ocurrido el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), apunta a una rotura en la vía como posible desencadenante, aunque por el momento no se puede determinar si fue causa o efecto del descarrilamiento. Por lo demás, el balance provisional es de al menos 40 muertos y 152 heridos, con 43 denuncias por desaparición presentadas en comandancias de Huelva, Madrid, Málaga, Córdoba y Sevilla.

Según fuentes cercanas a las pesquisas consultadas por agencias y medios, el principal indicio técnico preliminar es un "corte limpio del raíl", encontrado en la zona del cambio de vía. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), órgano independiente, ha empezado a recopilar pruebas y ya ha descartado a priori el fallo humano, centrándose en "la interacción entre la vía y el vehículo".

La cadena de eventos del domingo fue letal por su extrema rapidez. A las 19:45, el tren Iryo 6189 (Málaga-Madrid, con 294 pasajeros a bordo) descarriló al circular a 205 km/h en un tramo recto limitado a 250 km/h. Así, tres vagones de cola invadieron la vía contigua. Apenas 20 segundos después, según ha revelado el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, el Alvia 2384 (Madrid-Huelva, con 187 pasajeros), que circulaba a 210 km/h, impactó directamente contra ellos. Este margen, equivalente a unos dos kilómetros, fue insuficiente para que el sistema de seguridad LZB activara el frenado de emergencia automático, diseñado para actuar cuando un obstáculo se detecta a un mínimo de 20 kilómetros. El conductor del Alvia, de 27 años, ha sido una de las víctimas mortales.

La identificación de las víctimas se ha convertido en una labor compleja. El Instituto de Medicina Legal de Córdoba ha recibido ya 37 cuerpos y ha practicado hasta 23 autopsias, pero tan solo cinco personas han podido ser plenamente identificadas mediante huellas dactilares. Las autoridades han habilitado oficinas en cinco ciudades (Córdoba, Huelva, Málaga, Madrid y Sevilla) para recoger muestras de ADN de familiares que puedan servir para identificar los cadáveres.

En el aspecto sanitario, de los 152 heridos, 43 permanecen ingresados, 12 de ellos en UCI. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, advirtió que la extracción de cuerpos es muy difícil debido al estado de los vagones: "Aquello es un amasijo de hierros".

La investigación técnica, que podría prolongarse durante meses, analiza tanto la infraestructura como el material rodante. El tramo de vía siniestrado forma parte del corredor Madrid-Sevilla, cuya renovación integral concluyó en mayo de 2025 con una inversión de 700 millones de euros. Sin embargo, desde entonces se han registrado varias incidencias técnicas en ese segmento.

Por último, el tren Iryo implicado es un modelo Frecciarossa fabricado en 2022 que pasó su última revisión el pasado jueves 15 de enero. La línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanecerá cerrada hasta, al menos, el miércoles, y la circulación no se reanudará en su totalidad hasta el 2 de febrero. El accidente ha alterado la agenda política estatal, llevando al presidente Pedro Sánchez a cancelar su asistencia al Foro de Davos y trasladarse a la zona.