Renfe se gasta 25 millones al año en limpiar grafitis mientras desatiende el mantenimiento de la red
Invierte 10.000 horas mensuales en tareas de limpieza por motivos estéticos y morales, mientras los sindicatos alertan del abandono de la infraestructura.
Renfe invierte alrededor de 25 millones de euros anuales en limpiar grafitis de sus trenes, una cifra que incluye productos de limpieza, personal, gestión de residuos y el coste energético de los desplazamientos a los centros especializados. Según los datos publicados por el operador público el 12 de marzo del año pasado, entre 2023 y 2024 mandó a limpiar 90.000 metros cuadrados de pintadas, el equivalente a más de 12 campos de fútbol. Solo en Cercanías Madrid ordenaron eliminar 19.323 metros cuadrados de más de 1.000 unidades durante el año pasado, con una tendencia al alza.
Este gasto logístico y económico disparado se basa en razones puramente estéticas y de decoro que buscan proyectar una idea abstracta de "orden". Mientras tanto, no parece que haya demasiado orden en las vías: denuncias reiteradas de los trabajadores del sector señalan el deterioro constante de la infraestructura ferroviaria base. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF), que acaba de convocar una huelga general tras los accidentes mortales de Adamuz y Gelida, ha advertido de que el aumento del tráfico de alta velocidad (un 60% según el sindicato) no ha ido acompañado de una inversión proporcional en mantenimiento preventivo. Diego Martín, secretario general de SEMAF, declaró en RNE que el mantenimiento de la red se realiza mediante empresas subcontratadas en lugar de por la empresa pública Adif, reclamando un "mejor control".
La limpieza de grafitis supone una carga operativa significativa. Renfe estima que requiere más de 10.000 horas netas de trabajo al mes, y que muchas unidades deben ser inmovilizadas durante días para su limpieza, lo que afecta a la disponibilidad del servicio y puede causar retrasos y cancelaciones. Además, la operativa tiene un impacto medioambiental cuantificado: el traslado de trenes a los centros de limpieza consume unos 400.000 Kwh de electricidad al año, equivalente al abastecimiento de más de 44.000 hogares en un día.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha respondido a la convocatoria de huelga de SEMAF vinculándola al "estado anímico por la muerte de maquinistas" y asegurando que "dialogará para evitar esa convocatoria". El sindicato exige responsabilidades penales por la seguridad de la infraestructura y garantías antes de reabrir líneas como las de Rodalies, cerradas tras los accidentes.