El regimiento de infantería de cazadores de montaña 'América 66' del Ejército de Tierra español ha realizado un adiestramiento en Cerler (Huesca, Aragón) centrado en el combate y la movilidad en condiciones de frío extremo. Según informa La Ser a partir de un comunicado castrense, los ejercicios incluyeron prácticas en hielo y nieve. También manejaron vehículos especializados como el transporte oruga de montaña, trineos y motos de nieve. El objetivo declarado es que el personal alcance "los niveles de adaptación física y técnica necesarios para operar con eficacia en un entorno subártico".

Este entrenamiento prepara a la unidad para su participación en el ejercicio multinacional de la OTAN Cold Response 26, que se desarrollará en Noruega. El comunicado del Ejército señala que el ejercicio, liderado por el ejército noruego, forma parte del "plan de adiestramiento de la OTAN" y al que solo se invita a "países aliados que disponen de capacidades reales para operar en condiciones de frío extremo". El entorno se caracteriza por "grandes desniveles, terreno compartimentado, lagos helados y condiciones meteorológicas extremas".

El Ejército subraya que estas condiciones "exigen una preparación exhaustiva y específica, el empleo de equipos especiales, el dominio de técnicas de supervivencia y una sólida experiencia previa". La participación española también supone un "importante reto logístico", que incluye "la proyección estratégica de fuerzas y su sostenimiento en zonas alejadas", lo que requiere "una planificación detallada" y "un elevado grado de autosuficiencia".

El Mando de Tropas de Montaña, que integra los regimientos Galicia 64 en Jaca (Huesca, Aragón)) y América 66 en Iruñea (Nafarroa), se especializa en operaciones en zonas de montaña y clima frío extremo. El comunicado concluye que la participación en el ejercicio "responde a los compromisos adquiridos dentro de las estructuras de seguridad y defensa compartida" y "reafirma el compromiso del Ejército de Tierra con sus aliados".

La "demostración de capacidad" responde a un contexto de creciente tensión geopolítica en el Ártico tras las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de anexionar por la fuerza Groenlandia, un territorio autónomo danés. Desde finales de 2025 y principios de 2026, el presidente de EE.UU. ha declarado abieramente que los países europeos, y particularmente Dinamarca, "no son capaces de proteger Groenlandia ante Rusia y China". Esto ha generado protestas en Groenlandia y respuestas de Dinamarca, con un despliegue simbólico de tropas y tensiones en el interior de la OTAN.

Por lo tanto, el ejercicio Cold Response 26 se desarrolla en este contexto de creciente interés estratégico en el Ártico, aunque no haya vínculo directo oficial entre esta crisis específica y el entrenamiento español, que se presenta como "un ejercicio planificado rutinario".