Los vehículos de varios directivos de la fábrica de Ence en Navia (Asturies) recibieron una calurosa bienvenida este jueves ante la concentración de los trabajadores en huelga, que los recibieron lanzando harina, huevos, bengalas y encendiendo llamas. Como consecuencia, los empresarios tuvieron que ser escoltados por la Guardia Civil mientras iban en sus lujosos coches.

Según imágenes de la Televisión del Principado (TPA), el tercer día de paro contra el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que amenaza con quitar el sustento a 96 asalariados dejó estos episodios de combatividad a la salida de la planta. La plantilla ha convocado siete jornadas de huelga en total y una manifestación para este domingo en Navia.

Desde el comité de empresa, Javier García Zardain, calificó la situación como "dramática" y acusó a la empresa de actuar con un "oportunismo radical" al pretender eliminar un tercio del empleo de la planta para generar unos beneficios que calificó de "ridículos".

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Los trabajadores sostienen que la fábrica de Navia es "la celulosa más rentable de toda Europa" y que el ERE es "injusto". García Zardain remarcó que en la zona "no hay muchas alternativas donde trabajar", con lo que "no queda otra que seguir presionando".

"Un auténtico atentado social"

El comité de empresa anunció que las movilizaciones "irán en aumento" y "no permanecerán impasibles" ante lo que consideran "un auténtico atentado social". Señalan que, incluso desde la óptica empresarial, el ahorro previsto de entre el 1% y el 2% de los costes de producción resulta "miserable" frente al gigantesco impacto que genera entre los trabajadores, lo que genera gran indignación.

La presión es visible en la clase política y la burocracia sindical. Representantes de los trabajadores se reunieron este jueves en Uviéu con dirigentes de CCOO, UGT y la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE) para tratar de recabar apoyos, dejando unas declaraciones con un tono poco habitual en estos dos sindicatos, sobre todo en el caso de UGT. Luz García, secretaria de la Federación de servicios a la ciudadanía de CCOO, mostró "el apoyo" de su central sindical y cuestionó el ERE, sobre todo porque la empresa quiere externalizar servicios para suplir los despidos. "Nos parece una tomadura de pelo", aseveró. Desde UGT, José Javier Leiras Muñiz llamó "a la lucha", "bien en la calle o en negociaciones". José Manuel Zapico, secretario general de CCOO Asturias, ratificó la solvencia económica que denuncian los trabajadores: "Lo que no es lógico es que una empresa que desde el 2022 hasta esta parte ha ganado 250 millones de presente un ERE salvaje para reducir la plantilla a un tercio.

La empresa, por su parte, reiteró que el ERE se enmarca en su "Plan de Eficiencia y Competitividad 2026-2027", diseñado tras "cuatro trimestres consecutivos de pérdidas". Ence sostiene que el programa "es necesario para reforzar la viabilidad" en un mercado de "elevada volatilidad de precios y el incremento de costes".