Más de 10.000 personas en las movilizaciones de GKS contra el fascismo y el autoritarismo de los estados
Reivindican grandes partidos comunistas y un frente fuerte de la clase trabajadora para parar al fascismo.
Miles de personas, convocadas por Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), se movilizaron ayer contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, con sendas manifestaciones en Bilbo (Bizkaia) e Iruñea (Nafarroa), a las que se sumaron más de 10.000 personas. "Que escuchen los fascistas nuestro mensaje: en Euskal Herria somos miles de jóvenes, dispuestos a haceros frente. Las calles no serán vuestras", señalaron los portavoces de GKS al término de las movilizaciones.
La marcha partió a las 18:00 horas del Sagrado Corazón y avanzó hasta el Ayuntamiento, atravesando la Gran Vía; mientras que la de Iruñea partió a las 18:30 horas del simbólico Monumento a los Caídos y finalizó en Basotxo.
Organización, militancia política y la calle
La organización juvenil del Movimiento Socialista presentó en diciembre la convocatoria de movilizaciones para ayer, y desde entonces destacó que su objetivo era "construir un muro de contención ante el fascismo y el giro autoritario de los estados". Un compromiso que reiteró ayer: "No vamos a aceptar la exaltación de la dictadura franquista, no vamos a aceptar ideas supremacistas contra Euskal Herria o contra el euskera, tampoco aceptaremos el racismo contra las personas inmigrantes, ni los discursos machistas que dicen que la mujer debe estar al servicio del hombre".
Y todos estos jóvenes, además, tuvieron claro dónde poner la mirada: insistieron en que había que combatir el fascismo en la calle. "En los últimos meses se ha demostrado que la organización y la militancia política sirven para cerrar las puertas al fascismo", recordaron los portavoces de GKS. Por ello, consideraron imprescindible, "frente al autoritarismo de los estados y frente al fascismo que viene a instaurarlo", "reconstruir grandes organizaciones comunistas", así como "convertir la desafección política en fuerza contra el capitalismo, para crear entre la juventud trabajadora una contratendencia de masas favorable al estado socialista". Y añadieron: "Contra la agenda imperialista, contra el estado policial y militarista y contra el nuevo fascismo, el mejor antídoto es que haya un fuerte movimiento de jóvenes trabajadores".









La fórmula de la oligarquía: fascismo y medidas autoritarias contra la clase trabajadora
"Imperialismo, empobrecimiento de la clase trabajadora, nuevo fascismo y estado autoritario. Este es el proyecto de la oligarquía y estoes lo que está implantando en Europa", contextualizó GKS. La organización denunció que el capitalismo está en crisis y que Europa se encuentra inmersa en un "declive imperialista", que las condiciones de vida de la clase trabajadora empeoran constantemente y que la oligarquía "intensifica la ofensiva política". Esta ofensiva se basa, al menos, en dos pilares: "Por un lado, las élites y los mandatarios intentan articular un nuevo fascismo y, por otro lado, tratan de impulsar la reforma autoritaria del estado".
GKS considera que la oligarquía atlantista "apuesta por estados policiales y militarizados". Cita como muestra de ello lo que ocurre en Estados Unidos y recuerda a "todos los que lucharon contra la política fascista de Trump".
La derrota de los partidos socialdemócratas: PSOE como ejemplo
En este contexto, "los partidos socialdemócratas quieren presentarse como alternativa", pero advirtieron tajantemente: "La derrota total de la izquierda reformista de los últimos años es la que ha ayudado a desplazar el contexto político y cultural hacia la derecha".
Y no solo eso: recuerdan que "las reformas autoritarias de los Estados han venido también de la mano de gobiernos de izquierdas", en referencia, entre otros, al Gobierno español del PSOE. "¿Cómo puede un gobierno que se supone de izquierdas aumentar el presupuesto para la industria militar o negarse a derogar medidas represivas como la Ley Mordaza?", se preguntan.








La reacción vasca y el giro del PNV
Además, según advirtió GKS, Euskal Herria no está a salvo de las tendencias que se están fortaleciendo a nivel internacional: "Las tendencias reaccionarias y fascistas han llegado a Euskal Herria. Así lo vemos en las calles y en las redes sociales". Una de sus caras, según la organización, es el PNV; "Mientras desde sus despachos no hacen absolutamente nada por evitar el auge del fascismo, ya en verano iniciaron una campaña de criminalización contra las luchas de las organizaciones antifascistas y aquellas que se situaron fuera de las instituciones".
"Tienen todo el poder bajo su control; policías, medios de comunicación y jueces. Pero aun así quieren presentarse como víctimas", prosiguieron los jóvenes, que añadieron: "Mientras tanto, la Policía tiene toda la impunidad para hacer lo que quiere; y en el caso de Vitoria, por ejemplo, no han detenido a ningún falangista". GKS criticó que, con ello, "ningún partido político fue capaz de responder a la manipulación y criminalización del PNV".
Tareas
Por otra parte, en los discursos de clausura de las manifestaciones de ayer, la organización del Movimiento Socialista puso el acento en una serie de importantes tareas. Anunció que, en primer lugar, es prioritario construir "grandes partidos comunistas". "Es imprescindible articular y extender internacionalmente organizaciones de masas basadas en una gran red militante, en el compromiso y en la claridad ideológica, para así poder hacer frente al fascismo y a las medidas autoritarias de los estados. Estas organizaciones comunistas son esenciales para inclinar la correlación de fuerzas en favor de la clase trabajadora", añadieron.
Junto a ello, consideró fundamental lo siguiente: "Para hacer frente a la reforma autoritaria y militarista de los estados, debimos crear un gran frente de los trabajadores formado por los colectivos de la clase trabajadora y los movimientos populares, tanto en Euskal Herria como a nivel internacional". Y puntualizó: "En el Estado francés, por ejemplo, quieren restaurar el servicio militar, y es sólo cuestión de tiempo que algo parecido llegara aquí también. ¡No podemos permitirlo! Antes de que sea tarde, debemos crear un frente de clase para oponernos a todo ello".
Concluyeron la lectura subrayando el papel de la juventud trabajadora: "Queremos subrayar la importancia de la lucha juvenil. Contra la agenda imperialista, contra el estado policial y militarista y contra los nuevos fascismos, el mejor antídoto es construir un fuerte movimiento de la juventud trabajadora. Al estado autoritario de la oligarquía contraponemos el estado socialista. Porque el Estado Socialista es el modelo de estado llamado a acabar con el imperialismo y a construir una sociedad sin opresiones de ningún tipo. Hacia la revolución internacional, hacia la construcción del estado socialista vasco, ¡seguimos luchando en esta dirección!".








