Los principales líderes conservadores de Portugal han decidido, por primera vez en la historia, respaldar públicamente al candidato del Partido Socialista António José Seguro en la segunda vuelta presidencial del próximo 8 de febrero, con el objetivo de frenar el avance de André Ventura, líder del partido fascista Chega. Ventura fue el segundo más votado en la primera ronda de enero, consolidando el auge electoral de la extrema derecha portuguesa.

Entre los conservadores que se han pronunciado se encuentran el expresidente y ex primer ministro Aníbal Cavaco Silva, el exviceprimer ministro Paulo Portas y el actual alcalde de Lisboa y excomisario europeo Carlos Moedas. Además, miles de portugueses firmaron una carta abierta de apoyo a Seguro, emitida por figuras que se definen como “no socialistas”.

El crecimiento de Chega ha sido vertiginoso: en apenas seis años, ha pasado de tener un único diputado a convertirse en la principal fuerza de oposición, aprovechando el malestar social y las campañas contra las personas migrantes. Los analistas destacan que la postura de la derecha busca "proteger los valores democráticos", dado que el presidente tiene poder de veto sobre leyes, puede nombrar miembros clave del Estado y disolver el Parlamento.

Sin embargo, esta avalancha de apoyos genera incomodidad en el primer ministro Luís Montenegro, quien ha evitado respaldar a Seguro, buscando no alejar al ala más conservadora de su partido. Algunos analistas señalan que la maniobra podría generar un efecto no deseado: fortalecer la imagen de Ventura como líder 'anti-establishment', capaz de presentarse como "representante del pueblo frente a los partidos tradicionales".

Pero no está del todo claro ante qué porcentaje del electorado podría servir esto. En general, Ventura encara un escenario difícil de cara al próximo domingo, después de que algunos miembros destacados de su partido se hayan visto envueltos en casos de robos de maletas en aeropuerto de Lisboa y abusos sexuales a menores en plena campaña electoral.