La Policía Nacional española ha detenido esta semana a Francisco de Borbón, pariente lejano del rey emérito Juan Carlos I, por su presunta implicación en la red de blanqueo de la macro-trama narcopolicial ligada al escándalo del exjefe de la UDEF Óscar Sánchez Gil. Según fuentes de la investigación consultadas por el diario El País, De Borbón está vinculado a la parte de la causa centrada en el lavado de dinero a través de criptomonedas.

El nombre de Francisco de Borbón figura en el registro oficial de la República de Irlanda como uno de los fundadores de ET Finetch Europe, una compañía de criptomonedas sin sitio web ni teléfono que, según se detalla en el sumario, albergaba 20 millones de dólares en monedas virtuales. En los mismos documentos, a los que tuvo acceso El País, aparecen otros dos imputados: Juan Ángel Cervera, presunto "arquitecto financiero" de la trama, y Ángel Luis Cano.

La detención se produce a raíz de la investigación abierta por la Audiencia Nacional española sobre la organización narcotraficante que introdujo en Algeciras 13 toneladas de cocaína –el mayor alijo incautado en el Estado español hasta el momento– y que tenía a sueldo al policía Sánchez Gil. Este, capturado en 2024 con más de 20 millones de euros en efectivo emparedados en su propia casa, habría recibido enormes comisiones por proteger y alertar a la estructura narcotraficante.

La operación de esta semana, liderada por Asuntos Internos y la Udyco, se centra en el blanqueo de capitales. El País intentó sin éxito contactar con Francisco de Borbón o su abogado para recoger su versión. Sin embargo, el hecho de que un miembro de la familia Borbón aparezca en una investigación por lavar dinero del narcotráfico podría evidenciar vínculos entre ciertas élites, la economía criminal y las mafias polciales.