Ratifican la condena a un guardia civil por amenazar y agredir a su exmujer con un arma
El alto tribunal confirma la expulsión del agente maltratador tras una condena firme de tres años y nueve meses de prisión por agredir, patear y encañonar su expareja en Ávila.
El Tribunal Supremo ha confirmado la expulsión de la Guardia Civil de un agente condenado a tres años y nueve meses de prisión por otro "caso aislado" de violencia machista flagrante en el seno del cuerpo: el agente amenazó con un arma de fuego, agredió y pateó a su exmujer, además de encañonar a un hombre que la acompañaba. La sentencia avala la sanción impuesta en julio de 2025 por el Ministerio de Defensa, a propuesta de la Dirección General de la Guardia Civil, tras quedar firme la condena penal.
El guardia civil agresor incurrió en los hechos el 2 de marzo de 2020 en Ávila (Castilla y León). Según recoge la resolución judicial, citada por EFE, el agente apareció de forma repentina cuando su expareja se encontraba en un vehículo con otro hombre, abrió la puerta del copiloto y apuntó con una pistola a la cabeza del acompañante, al que arrastró fuera del coche mientras le amenazaba de muerte. Acto seguido, encañonó también a su exmujer, la empujó y le propinó varias patadas en el suelo, sin dejar de apuntarla con el arma. Posteriormente, persiguió al otro hombre en su vehículo y simuló dispararle, según consta en los hechos probados.
El policía maltratador disponía en aquel momento hasta dos armas de fuego, una de ellas reglamentaria como guardia civil. En marzo de 2023, el Juzgado de lo Penal número 1 de Ávila lo condenó por dos delitos de amenazas graves, un delito de lesiones en el ámbito familiar (violencia sobre la mujer) y un delito "leve" de lesiones. La Audiencia Provincial de Ávila confirmó la sentencia y, posteriormente, la Sala de lo Penal del Supremo inadmitió el recurso de casación, lo que hizo que la condena fuera firme.
Después, el Ministerio de Defensa acordó la separación del servicio por una falta disciplinaria muy grave, sanción que el agente recurrió ante la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo. El alto tribunal ha rechazado el recurso y subraya que no hay duda de la “grave afectación” que estos delitos suponen tanto para la población como para el "crédito y la confianza pública que debe merecer la Guardia Civil".