Un agente de la Guardia Civil de 55 años asesinó el pasado sábado a su esposa, de 51 años, y al hijo de ambos, de 20 años, antes de quitarse la vida con un arma de fuego en el municipio alicantino de Dolores. Según han confirmado fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil, el hallazgo de los tres cuerpos sin vida se produjo el sábado por la mañana en una de las viviendas del Puesto Principal de la localidad, lugar donde residía la familia. Los tres cadáveres presentaban heridas por impactos de bala, incluyendo el disparo en la cabeza que se autoinfligió el agresor tras matar a sus familiares directos en el domicilio oficial.

El doble crimen se ha integrado en la investigación de las autoridades como un caso de violencia machista y vicaria. Al respecto, la delegada del Gobierno en el País Valencià, Pilar Bernabé, ha ratificado que el autor de los asesinatos no estaba registrado en el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén), ni por incidencias con su actual cónyuge ni con parejas anteriores, por lo que no existía ninguna alerta activa sobre el agente.

Tras el levantamiento de los cadáveres y la correspondiente inspección en el escenario del crimen, la delegada del Gobierno ha explicado que el proceso judicial sigue su curso normativo.