La Policía Nacional ha detenido en Granada a un agente del propio cuerpo, actualmente suspendido de empleo y sueldo, acusado de intentar drogar a una mujer con la que mantenía una cita en un bar de la capital granadina. Los hechos investigados ocurrieron el pasado 1 de mayo, aunque el arresto del sospechoso se materializó el jueves 14. La víctima no llegó a ingerir la consumición adulterada gracias a la rápida advertencia de otro cliente del establecimiento, quien presenció la maniobra e inmediatamente dio la voz de alarma.

Según informa la agencia EFE, el implicado se encontraba privado de sus funciones institucionales, sin placa ni arma reglamentaria, desde junio de 2025, arrastrando una suspensión que se prolongaba desde hacía casi un año en el momento del suceso. De acuerdo con la información adelantada por el diario Ideal, la mujer había conocido al arrestado a través de una aplicación de citas y accedió a encontrarse con él debido a que compartían amigos en común y a que la profesión de policía del hombre "le había infundido una confianza inicial".

El intento de sumisión química se produjo aprovechando un momento en el que la mujer se levantó para acudir al cuarto de baño. En ese intervalo, las cámaras de seguridad del propio local captaron cómo el hombre extraía un frasco de su bolsillo para verter su contenido en la copa de vino de su acompañante. Acto seguido, según registraron los sistemas de videovigilancia, el individuo removió la mezcla utilizando un cuchillo y volvió a colocar el vaso en su posición original para evitar levantar sospechas.

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Un testigo que se encontraba en el bar observó toda la secuencia de los hechos de manera directa y avisó de inmediato a la mujer a su regreso. Ante la advertencia, la víctima decidió poner la copa bajo la custodia de un camarero, para su posterior análisis.

Fuentes jurídicas vinculadas al caso han confirmado a EFE que el agente suspendido pasó a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Granada. Tras tomarle declaración, la autoridad judicial ha decretado su puesta en libertad provisional, imponiéndole como única medida cautelar la prohibición estricta de comunicarse y de aproximarse a la denunciante mientras continúa la tramitación de la causa.