Investigan a tres policías canadienses por agredir sexualmente a una mujer en un taxi de Barcelona
A pesar de la fuga de uno de los sospechosos a Mallorca, el juzgado decreta la libertad provisional de los agentes tras el pago de fianzas mínimas de entre 3.000 y 6.000 euros.
Tres miembros de la policía canadiense fueron detenidos por su presunta implicación en una agresión sexual y lesiones físicas a una mujer el pasado jueves, según ha informado La Vanguardia. Los hechos investigados ocurrieron en el interior de un taxi durante un trayecto por el distrito de Ciutat Vella, en Barcelona. Tras comparecer ante las autoridades judiciales correspondientes, los tres agentes han quedado en libertad provisional con cargos.
El principal acusado está siendo investigado por un delito de agresión sexual y lesiones, tras realizar presuntamente tocamientos no consentidos a la víctima. Según el relato de la denuncia, cuando la mujer intentó resistirse a la agresión, un segundo agente la golpeó en el rostro. Este segundo implicado fue arrestado por el golpe propinado a la afectada y por un delito de atentado contra agentes de la autoridad, al oponer resistencia violenta durante su detención en la capital catalana.
El tercer policía involucrado en el suceso huyó del lugar de los hechos en un primer momento, desencadenando un dispositivo de búsqueda interprovincial. Finalmente, los investigadores lo localizaron y detuvieron en Palma (Mallorca, Illes Balears). El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 4 de Palma, en funciones de guardia, ordenó su puesta en libertad sujeta a medidas cautelares.
El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha confirmado las disposiciones judiciales adoptadas para el caso, las cuales se formalizaron inmediatamente después de tomar declaración tanto a la víctima como al conductor del taxi, testigos directos de los hechos dentro del habitáculo. A pesar de la gravedad de las acusaciones y del evidente riesgo de fuga, los magistrados encargados del caso fijaron fianzas mínimas para eludir la prisión provisional. El principal investigado por la agresión sexual debió abonar una suma de 6.000 euros, mientras que para el agente capturado en Balears se estableció una fianza de 3.000 euros.