Una persona muere cada 16 minutos en las listas de espera de la dependencia
El Observatorio Estatal de la Dependencia alerta de un sistema colapsado con 32.704 fallecidos solo en 2025 y una inversión del 0,8% del PIB, la mitad de la media europea.
Una persona muere cada 16 minutos en las listas de espera del Sistema de Atención a la Dependencia español (SAAD). Esta es la dura realidad que revela el XXVI Dictamen del Observatorio Estatal de la Dependencia, elaborado por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales y presentado el pasado 13 de marzo en el Congreso de los Diputados. Según el informe, consultado por Europa Press, entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 fallecieron exactamente 32.704 personas mientras esperaban atención: 17.994 seguían pendientes aún de la resolución de su grado de dependencia y 14.710 que, pese a tener reconocida su situación, seguían sin recibir prestación alguna.
El documento, que analiza el funcionamiento del sistema creado por la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, dibuja un panorama dramático. Al cierre de 2025 había 258.167 personas en lista de espera, y el tiempo medio desde la solicitud hasta la resolución del expediente alcanzó los 341 días, siete más que en 2024. En los 19 años de historia del sistema, más de 4 millones de personas han recibido alguna prestación, pero casi 900.000 han fallecido en las listas de espera.
La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, autora del dictamen, denuncia con dureza la situación. "En 2024 el Gobierno español paralizó el incremento de los 600 millones de euros ex novo que el Plan de Choque había impulsado en los tres años anteriores (2021-2023)", lo que se ha traducido, según el informe, en "la limitación de sus prestaciones y servicios". Aunque en 2025 se alcanzó un récord de inversión, de 13.506,6 millones de euros, el 0,8% del PIB, esta cifra sigue siendo solo la mitad de la media que dedican los países de la Unión Europea. El aumento del gasto se explica por obligaciones ministeriales: 159 millones adicionales por el incremento de personas atendidas, 121 millones del suplemento de crédito del Real Decreto-ley 11/2025 (Ley ELA) y 96 millones para cotizaciones a la Seguridad Social de cuidadoras no profesionales.
Un sistema que depende de las familias
Un 44,6% de las personas atendidas (735.889) reciben la prestación de cuidadores familiares, con un importe medio mensual de apenas 264,55 euros. Además, 66.246 personas tienen como única prestación la teleasistencia, solo 273 más que el año anterior. "Se consolida un sistema low cost que recae sobre las mujeres", advierte la Asociación, que calcula que al ritmo actual se tardarían más de diez años en eliminar las listas de espera.
Entre las "buenas intenciones" y la realidad
Recientemente se ha aprobado un proyecto de reforma de la Ley de Dependencia, pero sin incremento presupuestario y cuando aún no se han cumplido todos los contenidos de la norma vigente. La Asociación reconoce "aspectos positivos" en el texto, pero advierte que "sería necesario aumentar en 1.000 millones de euros la partida destinada a dependencia en los próximos Presupuestos Generales del Estado" para que las buenas intenciones se conviertan en realidad.
Expertos y organizaciones sociales coinciden en que el problema no es solo económico, sino también de priorización política. Mientras el gasto en dependencia representa solo el 0,8% del PIB, frente al 1,6% de media europea, el envejecimiento demográfico acelera la demanda: en los próximos años se prevé un aumento exponencial de personas mayores de 80 años.