Cinco organizaciones sindicales de trabajadores portuarios han convocado para este viernes 6 de febrero una jornada internacional de huelga y movilización contra la economía de guerra y el tráfico de armas. La iniciativa, impulsada por USB (Italia), Enedep (Grecia), LAB (Euskal Herria), Liman-Is (Turquía) y ODT (Marruecos), se desarrollará de forma coordinada en más de veinte puertos europeos y mediterráneos, entre ellos Génova, Livorno, Trieste, Bilbo, El Pireo, Tánger y Mersin.

Según las declaraciones de los convocantes, recogidas en Contropiano por la organización Rette dei Comunisti, se trata de un paro político inédito por su alcance internacional, que une a la clase obrera portuaria a ambas orillas del Mediterráneo. La acción sindical es fruto del trabajo organizativo de la Unione Sindacale di Base (USB) y de la Federación Sindical Mundial (FSM), y se inscribe en un proceso iniciado en febrero de 2025 con la creación en Atenas de un coordinamiento internacional de portuarios, promovido por USB y Enedep/PAME.

Desde las organizaciones convocantes subrayan que la huelga expresa un salto cualitativo en la politización del conflicto de clase, al trascender los marcos nacionales y conectar la lucha laboral con la lucha política de oposición a la militarización de la economía. En este sentido, recuerdan que los puertos son nodos estratégicos de la logística global y han estado históricamente vinculados a las rutas del armamento de las potencias imperialistas.

El texto destaca como antecedente clave la lucha iniciada en 2019 por el Colectivo Autónomo de Trabajadores Portuarios de Génova (CALP) contra la naviera saudí Bahri por el transporte de armas destinadas al genocidio en Yemen. Aquella experiencia se extendió posteriormente a otros puertos italianos durante las ofensivas israelíes sobre Gaza, provocando incluso protestas formales del "sindicato" sionista israelí Histadrut contra los trabajadores portuarios italianos movilizados.

Abajo las armas, arriba los salarios

Entre los hitos más relevantes del proceso de lucha, recuerdan la manifestación nacional del 25 de febrero de 2023 en Génova, cuando unas 10.000 personas marcharon dentro del puerto bajo el lema Abajo las armas, arriba los salarios, así como los paros generales de septiembre, octubre y noviembre del año pasado, en relación con la oposición a la guerra imperialista y el genocidio.

La convocatoria del 6 de febrero se apoya también en el encuentro internacional celebrado en Génova los días 26 y 27 de septiembre, titulado “Los trabajadores portuarios no trabajan para la guerra”, que sentó las bases organizativas del paro.

Contra la economía de guerra antiproletaria

Según USB, el eje central de la protesta son las condiciones materiales de los trabajadores, afectadas directamente por la economía de guerra: caída del poder adquisitivo, recorte de derechos laborales, deterioro de los servicios públicos y desvío masivo de recursos hacia el gasto militar. Los sindicatos denuncian que este modelo alarga las jornadas, empeora la seguridad laboral y bloquea el reconocimiento del trabajo portuario como actividad penosa a efectos de jubilación, entre otras cuestiones.

A las movilizaciones europeas se han sumado en los últimos días adhesiones de los trabajadores de los puertos de Hamburgo y Bremen, así como iniciativas en diversas ciudades portuarias de Estados Unidos, lo que refuerza el carácter internacionalista de la protesta.