Trump prepara financiación pública para think tanks europeos que exporten la agenda MAGA
El Departamento de Estado mantiene contactos con grupos similares a la fundación Disenso de Vox, tras recibir una lista de la fundación Heritage.
El Gobierno de Donald Trump está reorientando sus programas de financiación exterior para apoyar a think tanks y organizaciones políticas de extrema derecha en Europa, según una investigación de POLITICO. Funcionarios del Departamento de Estado han mantenido conversaciones preliminares con representantes del nuevo think tank francés Western Arc, autodenominado "inspirado en MAGA", y con la británica Free Speech Union, un grupo de activismo ultraderechista. Los contactos se basan en una lista de organizaciones "afines" proporcionada a la administración por The Heritage Foundation, el influyente think tank conservador estadounidense autor del Proyecto 2025.
Nicolas Conquer, exdirector de medios de Republicans Overseas France y fundador de Western Arc en diciembre, confirmó a POLITICO que ha discutido "proyectos específicos" que podrían recibir financiación con varios funcionarios del Departamento de Estado, entre ellos Samuel Samson, asesor principal de la diplomacia estadounidense. Samson propuso el año pasado utilizar fondos públicos para apoyar a la líder de la ultraderecha francesa Marine Le Pen. La nueva estrategia de seguridad nacional de EE.UU. incluye explícitamente el objetivo de "cultivar la resistencia" en Europa y apoyar a organizaciones que se opongan a políticas migratorias y de "censura" que, según el texto, están "transformando el continente y generando conflictos".
Paul McCarthy, investigador senior de Heritage, declaró que el think tank sugirió "algunos nombres de organizaciones" al Departamento de Estado el pasado otoño, sin especificar cúales. Aunque la cantidad de dinero discutida entonces era "pequeña", McCarthy afirmó que "una vez que recibieron el respaldo en la estrategia nacional, esto está despegando realmente". El Departamento de Estado confirmó a POLITICO que se trata de "un uso transparente y legal de recursos para promover los intereses y valores de EE.UU. en el extranjero".
Diversos grupos fascistas europeos se muestran receptivos a recibir el dinero. Daniele Scalea, presidente de la Fundación Machiavelli, otra think tank italiana que colabora con Heritage, declaró que "tenemos un aliado, una voz poderosa. Ya no es una teoría conspirativa que decimos que la migración masiva nos debilita como nación, sino que lo dice también el líder de nuestra alianza". Sin embargo, la presión de Trump sobre la anexión de Groenlandia ha generado tensiones en el interior de la extrema derecha europea. Francesco Giubilei, presidente de Nazione Futura, otro socio de Heritage, abogó por mantener la unidad: "Si creamos una división entre EE.UU. y Europa, estamos haciendo un favor a China y a Rusia". La estrategia de Washington busca replicar el modelo de soft power que durante décadas financió la promoción del liberalismo en Europa, pero ahora al servicio de una agenda abiertamente reaccionaria.