Uno de cada cinco diputados del Congreso es rentista
El 19% de los diputados, incluidos Sánchez y Feijóo, cobra altos sueldos públicos y tramita leyes que facilitan los desahucios mientras vive de las rentas immobiliarias.
Además de sus altos salarios como como diputados, casi uno de cada cinco miembros del Congreso obtiene ingresos adicionales por el alquiler de viviendas, locales o fincas rústicas, según el análisis de las declaraciones de bienes de los 350 parlamentarios realizado por Europa Press. En total, 66 señorías (el 18,9% del hemiciclo) comunicaron al inicio de la legislatura que reciben rentas por arrendar sus propiedades, con ingresos que en algunos casos alcanzan los 33.000 euros anuales. Entre ellos figuran los dos principales líderes políticos: Pedro Sánchez declara 12.845 euros al año por viviendas alquiladas, mientras Alberto Núñez Feijóo percibe 5.584 euros.
Por grupos parlamentarios, Junts y PNV son las formaciones con mayor proporción de caseros: tres de sus siete diputados (42,8%) y dos de cinco (40%), respectivamente. Les sigue Bildu, con dos de seis (33,3%). En términos absolutos, el PP encabeza la lista con 29 diputados que declaran ingresos por alquiler (el 21% de sus 137 escaños), seguido del PSOE con 21 (17,3% de 121). Vox supera en porcentaje a los dos grandes partidos: siete de sus 33 diputados (21,2%) perciben rentas. En el extremo opuesto, ERC y los partidos del Grupo Mixto —Podemos, BNG, CC, Compromís y UPN— no tienen ni un solo parlamentario que declare cobrar por alquileres.
El 45% posee dos o más inmuebles
El patrimonio inmobiliario de la Cámara baja asciende a 613 viviendas en propiedad. El 45% de los diputados posee dos o más inmuebles, y un parlamentario acumula hasta 19 pisos, la mayoría obtenidos por el "mérito" y el "esfuerzo": la herencia. Mientras la población sufre la peor crisis de acceso a la vivienda en décadas, con alquileres disparados y dificultades para emanciparse, 50 diputados reconocen percibir rentas por arrendamientos que van desde los 1.180 hasta los 28.300 euros. La Cámara se dispone a validar en las próximas semanas un decreto que, pactado entre el PSOE y el PNV, permite a los propietarios de hasta dos viviendas desahuciar a inquilinos vulnerables sin ofrecerles alternativa habitacional.
La paradoja es completa: quienes se dedican en su mayoría a la política profesional como medio de vida y cobran altísimos salarios públicos por legislar sobre el derecho a la vivienda engrosan sus ingresos extra con rentas inmobiliarias. Los datos constatan que el 86% de los diputados posee al menos una vivienda, frente a tan solo un 13,8% que no declara ninguna. Solo un grupo testimonial de parlamentarios, encabezado por ERC y la izquierda confederal, carece de caseros en sus filas. El resto legisla con la cartera engordada por el ladrillo.