Barceló y Ecolimpieza cambian de centro a una delegada sindical que demostró la sobrecarga laboral en sus hoteles de Granada
CSTA denuncia represión sindical y convoca concentraciones los días 5 y 12 de marzo, señalando que el cambio impide la conciliación familiar y académica de Carolina.
La Coordinación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de Andalucía (CSTA) ha denunciado que la cadena Barceló y la empresa subcontratada Ecolimpieza han cambiado de centro de trabajo a Carolina, delegada sindical de la organización en el Hotel Barceló Congress de Granada, como represalia por su actividad sindical. Carolina ha sido trasladada al Hotel Palacio Gran Vía, una medida que, en palabras del sindicato, responde a su papel activo en las mediciones de tiempo realizadas en diciembre y enero en los hoteles Congress y Carmen, que demostraron la existencia de sobrecarga laboral entre las camareras de piso. Denuncian que la trabajadora no ha recibido notificación oficial de las razones del cambio, que ella ha rechazado.
Las mediciones, en las que participaron representantes de la CSTA, de Ecolimpieza y de los hoteles, concluyeron que las camareras superan sistemáticamente su jornada de seis horas, incluso cuando realizan menos habitaciones de las asignadas. Según los datos obtenidos, el tiempo necesario para atender las habitaciones no debería superar las cuatro horas y media, ya que el resto de la jornada se destina a tareas auxiliares, desplazamientos y preparación de material. Respetar estos tiempos supondría reducir hasta dos habitaciones por parte, lo que evidencia el carácter "abusivo" de las cargas actuales, en palabras de la central sindical. Carolina tuvo un "papel muy activo" en estas mediciones, que el sindicato logró imponer tras movilizaciones frente a los hoteles.
La CSTA sostiene que el traslado responde a una "estrategia de desgaste para que Carolina abandone su actividad sindical" y para "generar un aviso a navegantes" entre el resto de la plantilla. El nuevo centro de trabajo, en el Hotel Palacio Gran Vía, le impide conciliar su vida personal y laboral, ya que le dificulta recoger a sus hijos del comedor y asistir a sus clases de bachillerato por las tardes. "La cadena Barceló y Ecolimpieza han sobrepasado una línea roja inaceptable. Jugar con la vida personal de las trabajadoras e impedir que una mujer pueda conciliar su vida personal con su vida laboral es miserable", denuncia el sindicato en un comunicado difundido en redes sociales.
El conflicto estalló después de que Carolina solicitara por escrito, hace una semana, el censo de la plantilla para convocar elecciones sindicales en el Hotel Barceló Congress. La empresa ha optado por apartarla del centro donde desarrollaba su labor de representación en lugar de reducir las cargas de trabajo denunciadas. La CSTA anuncia que denunciará legalmente a la empresa para exigir el regreso de Carolina a su puesto y ha convocado concentraciones los días 5 de marzo a las 18:30 frente al Hotel Barceló Congress y el 12 de marzo a la misma hora frente al Hotel Palacio Gran Vía. La organización advierte de que no permitirá "este atropello" y seguirá movilizándose.



La lucha de las camareras de piso en Granada
Estas movilizaciones se enmarcan en una lucha más amplia del sindicato contra las ratios abusivas en el sector feminizado. El pasado enero, la CSTA logró la retirada de sanciones a dos camareras de piso del Hotel Dwo Urban Granada, de la empresa 360 Outsourcing Services, que habían sido castigadas por "no alcanzar las 15 habitaciones diarias asignadas". Tras una huelga indefinida y mediación en el SERCLA, se anularon las sanciones y se redujo "de facto" la ratio. En paralelo, Ecolimpieza reintegró con indemnización a otra trabajadora del Barceló Carmen. Más de diez hoteles de Granada cuentan con secciones sindicales activas de la CSTA, que lanzaron la campaña Sin nosotras no funcionan los hoteles para exigir el cumplimiento del convenio, el fin de la sobrecarga y mejores jubilaciones. La campaña culminó el 31 de mayo del año pasado con una manifestación en la Fuente de las Batallas. Mientras las patronales del sector callan y los beneficios hoteleros crecen, las trabajadoras siguen organizándose y luchando para que su labor invisible no sea vendida a cualquier precio.