Hungría ha bloqueado el préstamo de 90.000 millones de euros que la Unión Europea tenía previsto conceder a Ucrania, condicionando su aprobación a que Kiev reanude el tránsito de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, según informan Politico y Europa Press. El ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Péter Szijjarto, publicó el viernes en su cuenta de X que "Ucrania está chantajeando a Hungría deteniendo el tránsito de petróleo en coordinación con Bruselas y la oposición húngara para crear interrupciones en el suministro a Hungría y aumentar los precios del combustible antes de las elecciones". Añadió que "no cederán a este chantaje" y que la medida "viola el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la UE".

El conflicto se produce por el oleoducto Druzhba, la principal vía de suministro de petróleo ruso hacia Europa y vital para países de Europa del Este sin salida al mar, como Hungría y Eslovaquia. Ucrania suspendió el tránsito alegando que "los bombardeos rusos han dañado la infraestructura", pero Hungría y Eslovaquia no se lo creen y sostienen que Kiev utiliza el corte como "presión política". La Comisión Europea ha señalado en los últimos días que ambos países "cuentan con reservas estratégicas suficientes" y que "no existen riesgos inmediatos para su seguridad energética". El préstamo, acordado por los líderes europeos en diciembre tras meses de negociaciones, incluía la exención a Hungría, Eslovaquia y Chequia del pago de los costes de endeudamiento.

Budapest ha vetado la parte técnica del préstamo que requiere unanimidad de todos los socios comunitarios para ampliar el margen presupuestario necesario para emitir la ayuda. Los otros dos expedientes, que solo necesitaban mayoría simple, fueron aprobados por los embajadores de la UE. La embajadora húngara exigió además que su parlamento disponga de ocho semanas para examinar la legislación, lo que retrasaría aún más la aprobación. Ucrania, cuyas reservas financieras comenzarán a agotarse en abril, necesita estos fondos como agua de mayo para sostener su esfuerzo bélico, mientras las negociaciones con Rusia cierran una nueva fase sin acuerdos concretos sobre la mesa.