Tres siniestros laborales mortales en un solo día
Las víctimas, de 27, 51 y 40 años, "murieron" este martes en sendos siniestros; más de 30.200 trabajadores han perdido la vida en su puesto de trabajo desde que entró en vigor la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en 1996.
Este martes fue una jornada laboral especialmente trágica para la clase obrera en el Estado español: se ha saldó con tres víctimas mortales en siniestros, según han informado fuentes oficiales y diferentes medios. En León (Castilla y León), un joven de 27 años asalariado de una empresa de telecomunicaciones falleció tras recibir el lunes el impacto de un objeto de hierro desprendido de una torre de tensión en el pueblo de Villarroquel, en el municipio de Cimanes del Tejar. La tragedia sucedió poco después de las 11:00 horas y, pese al rápido traslado en helicóptero al Hospital de León, el trabajador no pudo superar la gravedad de las heridas y perdió la vida este martes, según ha publicado ILEÓN.
En Nafarroa (Euskal Heria), un trabajador de 51 años, identificado como Pablo Estremera Goñi, vecino de Atarrabia, perdió la vida en un siniestro registrado a las 10:15 horas en las instalaciones del rocódromo Rocópolis, en el polígono Bideberri-El Soto de Berrioplano. La causa inmediata fue una caída de altura, según ha informado Noticias de Navarra. Los servicios sanitarios intentaron reanimarlo sin éxito. Agentes de la División de Policía Judicial de la Policía Foral se han hecho cargo de la investigación y el rocódromo permanecerá cerrado hasta el próximo lunes. Es el segundo siniestro laboral mortal en Nafarroa en lo que va de año.
En Tarragona (Catalunya), un hombre de 40 años murió aplastado por un tractor en una finca rural de Tortosa, según han confirmado los Mossos d'Esquadra a Europa Press. Sucedió sobre las 10:03 horas mientras la víctima realizaba trabajos de mantenimiento. Una rueda del tractor cayó por un bancal de tres metros de profundidad, lo que provocó que el vehículo se precipitara e impactara sobre el hombre, causándole la muerte en el acto.
Estos tres siniestros evidencian la persistencia de la siniestralidad laboral en el Estado español, donde la precariedad, la falta de medidas preventivas y la externalización de riesgos siguen cobrándose vidas obreras. Mientras las empresas acumulan beneficios y las administraciones se llenan la boca con discursos sobre "seguridad", los trabajadores continúan "muriendo" en sus puestos, revelan el incumplimiento sistemático de la normativa. Los sindicatos denuncian que detrás de cada accidente hay una cadena de responsabilidades empresariales que rara vez se depuran. Mientras tanto, la cultura de la prevención sigue siendo tarea imposible para un sistema que antepone la los beneficios privados a la vida de las personas trabajadoras.
Datos históricos: más de 30.200 "muertos" y 21.605.673 siniestros con baja
Según los datos recopilados por el Ministerio de Trabajo, Osalan, el INSST y los sindicatos, solo en 2025 se registraron 735 muertes por accidente laboral en el Estado español, una media de dos cada día. Sin embargo, existen indicios para pensar que las cifras oficiales infradeclaran los casos reales. Buena muestra de ello es que En Euskal Herria, siendo el territorio con mayor índice de sindicalización del Estado, las cifras oficiales autonómicas de la Comunidad Autónoma Vasca y Nafarroa reconocen 36 muertes, aunque Osalan e INSST elevan la cifra a 44 y el sindicato ELA contabiliza 62 y LAB 83 (Iparralde y extraterritoriales incluidos), evidenciando la discrepancia en el registro y la posible infradeclaración. Desde la entrada en vigor de la LPRL en 1996, más de 30.200 trabajadores han perdido la vida en su puesto de trabajo, según las estadísticas oficiales, una cifra que varios sindicatos consideran un "fraude" por los múltiples casos no registrados o mal contabilizados.
Los datos históricos muestran que las muertes laborales registradas han descendido en términos absolutos, pero que la ley no ha logrado revertir la tendencia: en 1996 se registraron 1.311 "muertes"; en 2008 1.065; en 2014 580; y en 2022 870. Las cifras más bajas se dieron en los años de la crisis económica, lo que evidencia la correlación directa entre la actividad económica y la exposición al riesgo. Más allá de la mortalidad registrada, la siniestralidad en general deja cifras impactantes: entre 1996 y 2025, se contaron al menos 21.605.673 siniestros laborales con baja, es decir, presumiblemente graves.
Los sindicatos llevan décadas denunciando que la "prevención" sigue siendo un "brindis al sol", que las empresas incumplen sistemáticamente la normativa, que las sanciones no disuaden y que las inspecciones son insuficientes. Mientras las patronales presionan para abaratar costes y "flexibilizar" condiciones, los cuerpos de la clase obrera siguen amontonándose en el trabajo. Treinta años de leyes no han servido para poner fin a esta sangría.