Muere Tejero: el golpista del 23-F fallece el día en que se revelan los archivos secretos
El exteniente coronel de la Guardia Civil, condenado a 30 años por irrumpir a tiros en el Congreso en 1981, ha fallecido a los 93 años mientras los documentos clasificados salían a la luz.
Antonio Tejero Molina, el teniente coronel de la Guardia Civil que se convirtió en el símbolo del fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 al irrumpir pistola en mano en el hemiciclo del Congreso al grito de "¡quieto todo el mundo!", ha muerto este miércoles a los 93 años en Alzira (València), donde residía con una de sus hijas. El fallecimiento se ha producido el mismo día en que el Gobierno de Pedro Sánchez desclasificaba 153 documentos sobre la intentona golpista que han permanecido secretos durante 45 años. El anuncio lo ha adelantado el abogado de la familia, Luis Felipe Utrera Molina, y lo ha confirmado uno de sus hijos en un comunicado: "Quiero comunicaros con profundo dolor que hoy, 25 de febrero del 2026, mi padre ha fallecido en compañía de todos sus hijos, habiendo recibido los últimos sacramentos y la Bendición de Su Santidad León XIV", recoge EFE.
El golpe protagonizado por Tejero mantuvo secuestrados durante 18 horas a los diputados y al Gobierno mientras se celebraba la sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. Los disparos al techo del hemiciclo, cuyos impactos aún se conservan, y su célebre "¡se sienten, coño!" quedaron grabados en la memoria colectiva. Juzgado junto a otras 32 personas, fue condenado a 30 años de cárcel por rebelión militar consumada como uno de los tres ejecutores materiales junto a los generales Jaime Milans del Bosch y Alfonso Armada. Cumplió "condena" en varios recintos militares, la mayor parte en el castillo de Figueres (Girona), del que era el único recluso, y obtuvo la libertad condicional en 1996 tras 15 años y nueve meses de prisión, según detalla El País.
Durante su etapa en prisión provisional creó un partido político, Solidaridad Española, que concurrió a las elecciones generales de 1982 con el sugerente lema ¡Entra con Tejero en el Parlamento!; obtuvo 28.451 votos, el 0,14%. Tras salir de la "cárcel", dedicó la mayor parte de su tiempo a la pintura, manteniendo su interés por la política. En 2012 denunció a Artur Mas por "conspiración y proposición para la sedición" y en 2023 hizo lo propio contra Pedro Sánchez por "traición a España" al negociar su investidura con EH Bildu, PNV, Esquerra Republicana de Catalunya y Junts, denuncias que fueron archivadas. Una de sus últimas apariciones públicas fue en octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de Mingorrubio para asistir a la reinhumación de los restos del dictador fascista Francisco Franco, donde intentó cruzar sin éxito un cordón policial, recuerda La Vanguardia.
La muerte de Tejero se produce dos días después del 45 aniversario del 23-F y en una jornada marcada por la desclasificación de los documentos que han revelado, entre otros extremos, que seis agentes del CESID participaron en el golpe y que el CNI dio credibilidad a los rumores de que el rey Juan Carlos I mantuvo "entrevistas confidenciales y sigilosas" con Milans del Bosch antes del juicio para que "la Corona no salga lesionada del proceso". Por lo demás, aún no se ha puesto sobre la mesa ningún otro indicio que pudiera contradecir o poner en duda la versión oficial sobre el Tejerazo. El exteniente coronel, que en conversaciones con El Español en 2023 aseguró que le gustaría "un gobierno militar que pusiera las cosas en su sitio", era el último de los tres principales condenados que seguía vivo tras los fallecimientos de Milans del Bosch en 1997 y Armada en 2013.