El Ministerio del Interior del Gobierno español ha registrado 51 denuncias por acoso sexual en la Policía Nacional desde que entró en vigor su protocolo interno en diciembre de 2022, de las que solo 26 han sido estimadas, según los datos oficiales a los que ha tenido acceso El País. Además, las cifras anualizadas muestran una reducción progresiva de las denuncias en los tres últimos años. Estos datos, hasta ahora estrictamente confidenciales, se han dado a conocer justo después de que el ministro Fernando Grande-Marlaska anunciara el pasado miércoles en el Congreso una revisión "extraordinaria" de los protocolos "antiacoso" de la Policía y la Guardia Civil, tras la querella por agresión sexual presentada contra el entonces director adjunto operativo (DAO), José Ángel González, que no fue denunciada por la víctima a través de los canales internos, sino en un juzgado. Marlaska admitió en su comparecencia que "es evidente que algo falla si la víctima no utilizó estos protocolos por la razón que fuera".

365 episodios registrados en cuatro años

Las cifras evolución de las denuncias muestra un descenso sostenido que indican que ni las propias policías confían en la Policía para poner denuncias internas: en 2023, primer año completo de aplicación del protocolo, se presentaron 20 denuncias y fueron estimadas 11; en 2024, 18 denuncias y 13 estimadas; y en 2025, solo 13 denuncias, de las que únicamente dos prosperaron, es decir, el 77% de las denuncias del último año fueron rechazadas, según la misma estadística oficial restringida consultada por El País. El año pasado, el mismo en el que supuestamente se produjo la agresión del exjefe policial a su subordinada, las 11 denuncias restantes fueron rechazadas. Los datos contrastan con el aumento de los casos internos registrados de violencia machista en los que están implicados los agentes, que han pasado de 61 en 2022 a 121 el año pasado, con un total de 365 episodios en cuatro años, según la misma fuente.

Lo reconocen incluso miembros de "sindicatos" policiales

Miembros de la Plataforma para la Visibilización de las Mujeres Policías y Militares, integrada por agentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), reconocieron la pasada la desconfianza de las agentes hacia estos protocolos. Alicia Sánchez, secretaria de Igualdad de la AUGC y miembro de la plataforma, explicaba a El País que aconseja a las posibles víctimas acudir directamente a la vía penal, lo que permite hacerse una idea del temor que existe en el interior del cuerpo y la falta de garantías reales que perciben las denunciantes, incluso siendo policías.

¿Cuántos maltratadores y violadores hay en la Policía?

La violencia machista ejercida por miembros de los cuerpos policiales va más allá de los casos internos de acoso y agresión sexual, cuya existencia ha sido ocultada o directamente negada hasta ahora. A partir de una recopilación de casos documentados por la prensa, durante los veranos de 2023 y 2024, tres de cada 19 asesinatos machistas fueron cometidos por policías en activo o retirados, lo que supone un 15,75% del total, a pesar de que los agentes representan aproximadamente el 0,3% de la población.

A pesar de esta realidad ampliamente documentada, ni el Ministerio del Interior, ni Igualdad ni la Delegación contra la Violencia de Género publican datos desglosados sobre agentes condenados o procesados por violencia machista, maltrato infantil o delitos sexuales, una opacidad que impide conocer la magnitud real del fenómeno.

Investigaciones internacionales como la del periodista Alex Roslin en Estados Unidos, recogida en su obra Police Wife: The Secret Epidemic of Police Domestic Violence, señalan que la "violencia doméstica" ocurre en hasta un 40% de los hogares de policías, una tasa hasta quince veces superior a la de la población general, y denuncian que la cultura policial tiende a encubrir estos hechos con una disciplina interna laxa.

Al menos 429 víctimas de violencias sexuales policiales detectadas en el Estado francés entre 2012y 2025

La tónica se repite en el Estado francés, donde una reciente investigación independiente del medio Disclose ha documentado al menos 429 víctimas de violencias sexuales cometidas por 215 policías y gendarmes entre 2012 y 2025, con un 40% de reincidencia y sanciones testimoniales. El colectivo feminista NousToutes, en su informe MeTooPolice, revelaba otro dato especialmente alarmante: el 42% de los 207 testimonios de violencia machista policial recogidos corresponden a agresiones ocurridas cuando las víctimas acudieron a comisarías o gendarmerías a pedir ayuda, denunciar violencias o realizar trámites. Por todo ello, el informe de las feministas francesas sitúa estas violencias dentro de "un continuum de violencias policiales" y llama a reconocer "las violencias sexuales policiales como problema específico", denunciando que el uniforme, el arma de servicio y la posición de poder de los agentes se utilizan para controlar y humillar a las personas vulnerables.

Interior no presenta datos

A pesar de esta realidad ampliamente documentada en los medios y la existencia de varios indicios internacionales, ni el Ministerio del Interior, ni Igualdad ni la Delegación contra la Violencia de Género presentan datos sobre cuántos agentes condenados o procesados por violencia machista, maltrato infantil o delitos sexuales hay exactamente, una opacidad que impide conocer la magnitud real del fenómeno y alimenta la sospecha de que lo que realmente se oculta detrás del silencio es una verdad incómoda: ¿Teme el Gobierno que la sociedad conozca la dimensión exacta de la violencia machista y sexista ejercida por quienes juraron protegerla?