Una subinspectora denuncia al comisario Emilio de la Calle por acoso sexual y amenazas: "Te dejo como un trozo de carne, te reviento"
Revelan grabaciones en las que su superior, entonces consejero de Interior en la embajada española en India, la somete a un trato vejatorio: "Esto es la puta Policía".
Una subinspectora de Policía Nacional española destinada en la embajada en India ha solicitado al juez que procese al comisario Emilio de la Calle, entonces consejero de Interior, por un presunto delito continuado de acoso sexual y laboral, agresión sexual, lesiones, amenazas y contra la intimidad, según la querella a la que ha tenido acceso EFE.
Los hechos se habrían producido entre julio de 2024, cuando la víctima se incorporó como personal de apoyo operativo, y el momento en que denunció internamente ante la Dirección General de la Policía. De la Calle, suspendido hace casi un año por Interior, está siendo investigado por la Audiencia Nacional española después de que la agente interpusiera una demanda contra él.
Los abogados de la víctima, Juan Antonio Frago y Verónica Suárez, han incorporado a la causa una serie de grabaciones que acreditan el calvario al que fue sometida la subinspectora. En los escalofriantes audios, recogidos por El País y la Cadena SER, se escucha claramente al comisario proferir frases como "¿Qué hago? ¿Te pego? ¿Te doy una hostia? Sí, a ver si con un ojo morado...", "Te he dado una colleja y te la volveré a dar", "Te dejo como un trozo de carne, o sea, te reviento". También le dice que "sufre un retraso mental", que use "el dedito del WhatsApp" con sus compañeros y, en referencia a su condición de jefe, suelta: "Te lo metes por el culo". En otra conversación, cuando ella llora, él responde: "De casa se viene llorado, meado y cagado. Esto es la puta Policía".
"Hemos hecho barbaridades"
El audio recoge confesiones graves por parte del comisario: "Hemos tenido enfrentamientos armados, hemos tenido que secuestrar a gente para que nos diera una información, hemos hecho barbaridades, pero no me han procesado a un compañero".
"Esto es la puta Policía"
El acoso denunciado no se limita al ámbito laboral. La querella relata que De la Calle la insultaba y descalificaba gratuitamente, la vigilaba fuera de su horario, rondaba su casa pese a no pillarle de camino y le enviaba mensajes para hacérselo saber ("cierra la ventana que te entran los monos"). También le acusan de mirar sus mensajes de móvil pese a su oposición y llamarla y escribirla a diario hasta el punto de exigirle: "Que te vayas al baño con el teléfono, que cagues con el teléfono". En el plano sexual, le llegó a decir "vete a casa, date una ducha y saca el satisfyer" y le hizo comentarios sobre su vestimenta: "Ponte escotes para estas fiestas, que tienes un escote muy bonito", porque "eso a un tío lo va a aflojar". Incluye además el testimonio de un cónsul húngaro que presenció cómo el comisario la agarraba violentamente en una recepción y la apartaba para reprenderla.
Grabaciones de una cámara de seguridad
La querella incorpora también la grabación de una cámara de seguridad del domicilio de la víctima que captó una de las presuntas agresiones sexuales: un beso en la comisura de los labios sin consentimiento cuando ella estaba mareada y con los ojos cerrados en el sofá. Hace unas semanas, el juez instructor, Francisco de Jorge, encargó a la Policía Científica un informe pericial para determinar si las grabaciones han sido manipuladas, a petición de la Fiscalía.
Tras el interrogatorio a varios testigos en los últimos meses, la defensa de la subinspectora ha solicitado al magistrado que proponga juzgar al comisario, al considerar que se han "acreditado indiciariamente los hechos delictivos", sin perjuicio de que continúen las comisiones rogatorias acordadas para obtener más información.
"A mí no me han procesado en la puta vida a nadie"
Esta vez, el "caso aislado" vuelve a apuntar a la impunidad con la que actúan los mandos policiales y la dificultad de las víctimas para denunciar, incluso desde dentro de la institución, como indican la mitad de los casos internos archivados desde 2022. Los acosadores y abusadores, si llevan placa, pistola y un alto rango, lejos de ser apartados, siguen gozando de protección y utilizan su posición, precisamente, para protegerse, como confesaba el propio comisario De la Calle: "A mí no me han procesado en la puta vida a nadie". Mientras tanto, la Justicia española sigue sumergida en discusiones bizantinas sobre si las amenazas de "dejarla como un trozo de carne" merecen llegar a juicio.