El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, afirmó este domingo que las bases militares españolas de Rota y Morón de la Frontera "no han sido utilizadas en absoluto" en la operación conjunta de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, según ha declarado en una entrevista en RTVE recogida por Europa Press. Albares ha insistido en que estas instalaciones funcionan "bajo un tratado muy claro" que establece un perímetro de uso "fuera de la Carta de las Naciones Unidas" y ha subrayado que "no se van a emplear para nada que no esté dentro de la legalidad internacional". Sus sugerentes palabras llegan en medio de una escalada bélica que ha dejado ya más de 200 víctimas mortales en Irán, entre ellos 180 niñas en una escuela de Minab, y que ha provocado que se abra un nuevo frente en Líbano con los bombardeos israelíes sobre Beirut.

Sin embargo, los registros de tráfico aéreo de las últimas semanas dibujan una realidad muy distinta a la que describe Albares. Decenas de aviones militares estadounidenses, incluyendo cazas F-16, F-15 y F-22, aviones cisterna KC-135 y KC-46, y aeronaves de vigilancia AWACS, han hecho escala en las bases de Rota y Morón antes de dirigirse a posiciones en Jordania, Qatar, Arabia Saudí y Kuwait, según se ha documentado en webs se seguimiento de vuelos como Flightradar24 y ADS-B Exchange.

Se trata del mayor despliegue aéreo de EE.UU. en décadas, con más de 200 aeronaves movilizadas rumbo a Oriente Medio para presionar a Irán en plenas "negociaciones nucleares". El propio Donald Trump amenazó hace días a Teherán de que "pueden ocurrir cosas malas" si no alcanzaban un acuerdo, un ultimátum que precedió a los bombardeos del sábado.

Las bases españolas, cedidas durante al franquismo a Estados Unidos en virtud de los Pactos de Madrid de 1953 y renovados periódicamente hasta 2023, son un punto estratégico clave para las operaciones militares en Oriente Medio y África. Rota alberga además los buques del sistema antimisiles de la OTAN, lo que la convierte en una pieza fundamental del escudo militar de la Alianza. Aunque el Gobierno español insiste en que su uso "se limita a fines logísticos y no ofensivos", la frontera entre ambas categorías se desdibuja cuando los mismos aviones que repostan en suelo español participan horas después en bombardeos sobre población civil.

Frente a la ambigüedad de las declaraciones del ejecutivo español, Reino Unido reconoce explícitamente que ha autorizado a EE.UU. a utilizar sus bases en Chipre y el archipiélago de Chagos para misiones contra Irán, o Francia y Alemania, que han abierto la puerta a "acciones defensivas". Como con el genocidio en Palestina, Moncloa prefiere seguir manteniendo posturas impostadas mientras su territorio sirve de plataforma logística e industrial para cometer crímenes atroces contra la humanidad.