Estudiantes denuncian la presencia de Vox en la Universidad de Oviedo
El Campus del Cristo amaneció cubierta de pintadas y octavillas de denuncia de la Asamblea de la Juventud Trabajadora Fueya en respuesta a la visita del partido fascista.
El pasado viernes 27 de febrero, el partido fascista Vox visitó el Campus del Cristo de la Universidad de Oviedo (Asturies) para celebrar una rueda de prensa a través de su portavoz estatal de juventud, Júlia Calvet, en el marco de lo que la Asamblea de la Juventut Trabajadora (AJT) Fueya calificó como "gira de difusión de mensajes de odio y criminalización de la juventud trabajadora". La respuesta no se hizo esperar: los estudiantes organizados desplegaron una agitación intensa que dejó toda la facultad cubierta de pintadas y panfletos expresando el rechazo frontal a la presencia fascista en el campus. La organización estudiantil AJT Fueya difundió un comunicado en Instagram en el que deja claro que "los reaccionarios no son bienvenidos en la universidad" y que "su propaganda fascista no tiene cabida ni en nuestros barrios ni en nuestras aulas".
En su declaración, Fueya denuncia la "falsa neutralidad" de la Universidad de Oviedo, recordando que "prohíbe a los estudiantes trabajadores organizados pegar carteles y realizar actividades a la par que permite a los fascistas campar a sus anchas en las facultades". Los convocantes denuncian que el pasado octubre, cuando el estudiantado plantó cara a Vox en el Campus del Milán, la universidad autorizó la entrada de policías para reprimir la respuesta. Esta vez, la agitación ha vuelto a demostrar que el antifascismo sigue vivo en las aulas, pese a la complacencia institucional con los discursos de odio y a la criminalización de quienes les hacen frente.
La organización estudiantil vincula explícitamente la presencia de Vox en la universidad con la ofensiva ideológica del capital en un contexto de crisis. "En el contexto actual de crisis capitalista, la extrema derecha es una herramienta del capital que sirve de ofensiva ideológica para convertir el descontento social fruto de la precariedad y la incertidumbre en odio hacia sectores de la clase trabajadora que utilizan como chivo expiatorio", señala el comunicado de Fueya. En lugar de señalar a quienes concentran la riqueza, denuncian, "criminalizan a los sectores más vulnerables del proletariado y promueven la división dentro de la propia clase trabajadora".
La respuesta en Uviéu vuelve a poner en evidencia que existe una juventud dispuesta a defender posiciones antifascistas y que el fascismo no pasará sin respuesta de las universidades. "Frente a su odio, organización. Los fascistas nunca serán bienvenidos en la universidad. Contra el fascismo, los estudiantes trabajadores en primera línea", concluye el mensaje de los convocantes. La agitación y las pintadas que cubrieron el campus apuntan directamente a una batalla ideológica en las aulas, donde los estudiantes exigen que la universidad deje de ser un espacio pretendidamente "neutral" que permite la difusión de discursos que promueven el odio contra las mujeres, las personas migrantes y la clase trabajadora en su conjunto.