"Europa está en guerra con Irán y debe dejar de insistir en buscar soluciones diplomáticas a la crisis". Estas han sido las contundentes declaraciones que ha realizado Avi Nir-Feldklein, embajador de Israel ante la Unión Europea, en una entrevista concedida recientemente a Politico. El diplomático israelí instó a los Veintisiete a respaldar sus planes militares para derrocar la República Islámica de Irán, después de que Estados Unidos e Israel lanzaran el sábado una ofensiva conjunta que ha causado ya más de 787 muertos en territorio iraní y ha desencadenado una escalada bélica regional. "No es necesario que caigan misiles o drones en vuestro territorio para estar en guerra con Irán", afirmó Nir-Feldklein, recordando presuntos ataques atribuidos a Teherán en suelo europeo.

Las declaraciones del embajador se producen en un contexto de división entre los socios europeos ante la ofensiva estadounidense-israelí. Mientras Alemania y Reino Unido han acogido con satisfacción el proyecto para acabar con el "gobierno teocrático represivo" iraní, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha calificado la operación de "injustificada y peligrosa" y ha ordenado, aparentemente, "no autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para los bombardeos", aunque los registros aéreos han demostrado que las bases españolas sirvieron en las maniobras previas de la operación, las mayores desde la Guerra del Golfo, mientras Trump amenazaba explícitamente con atacar el país. La UE ha emitido un comunicado conjunto pidiendo "máxima moderación, protección de los civiles y pleno respeto del derecho internacional", al tiempo que insta a "esfuerzos diplomáticos para reducir las tensiones". Nir-Feldklein rechazó frontalmente esta postura, refiriéndose así a las autoridades de Teherán: "Es un bazar persa, dicen al negociador lo que quiere oír pero hacen exactamente lo contrario. No creen en la negociación".

El embajador israelí aseguró que algunos Estados miembros están "empezando a darse cuenta de lo que está ocurriendo en Chipre" y a considerar "acciones concretas". El Gobierno francés anunció este martes el envío de sistemas antimisiles y antidrones a la isla, mientras que Reino Unido estudia desplegar un buque de guerra en el Mediterráneo como parte de "operaciones defensivas". Sin embargo, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha reiterado que el Reino Unido "no participará en ataques ofensivos" y que ha "aprendido de los errores del pasado" en Irak, afirmando que "no cree en el cambio de régimen desde los cielos". La Comisión Europea, por su parte, ha convocado reuniones de emergencia para abordar las consecuencias de la crisis bélica, que incluyen, según un alto funcionario, "emergencias, ayuda humanitaria, protección de nacionales, cadenas de suministro, cierre de espacios aéreos, posible aumento de la migración, ciberseguridad y posibles células durmientes iraníes".

Mientras los gobiernos europeos debaten sobre su rol en la guerra, el embajador israelí les recuerda que "los países del Golfo están calculando ahora su reacción al ataque iraní" y que "si Europa quiere jugar un papel, debe decidir qué papel quiere jugar". Nir-Feldklein concluye que el continente "debería mantenerse firme, comprender y mostrar paciencia por los objetivos que dice defender", en particular "que este régimen es el régimen equivocado y que el pueblo iraní debe determinar su propio futuro". Una postura que choca con la evidencia de que los bombardeos están matando principalmente a civiles, mientras los líderes europeos se ven arrastrados a una guerra cuyas consecuencias, tanto humanas como geopolíticas, apenas comienzan a vislumbrarse.