Los Mossos d'Esquadra han ejecutado en la madrugada de este miércoles el desahucio de una familia con cuatro hijos, tres de ellos menores de edad, en un bloque de la calle Brasil de El Masnou (Barcelona, Catalunya), según ha denunciado el Sindicat Habitatge Baix Maresme en sus redes sociales. La propiedad del inmueble, que llevaba habitado cerca de cinco años y cuyos diferentes pisos enfrentaban procesos judiciales separados, corresponde a un fondo de inversión que adquirió la vivienda hace unos meses, cuando ya estaba habitada. Varias familias del mismo bloque permanecen en riesgo inminente de desahucio.

Sobre las 06:30 de la mañana, efectivos policiales han cortado la calle y acordonado el edificio, donde unos treinta militantes del sindicat ya se han concentrado para intentar impedir el desalojo. La resistencia inicial ha logrado retrasar la entrada de la comitiva judicial, pero finalmente los agentes han logrado acceder y sacar a la familia. En ese momento, la concentración había crecido hasta superar el centenar de personas. Según el relato del Sindicat, los Mossos han cargado contra los manifestantes fuera del cordón policial y han detenido a uno de sus militantes.

El Sindicat Habitatge Baix Maresme ha denunciado la operación como un ejemplo de la represión institucional contra el movimiento por la vivienda. "Esta es la mañana de los mossos para garantizar los beneificios del negocio inmobiliario", han publicado en su cuenta de X, acompañando el mensaje con imágenes de la intervención policial. La organización lleva años denunciando la complicidad de las administraciones con los fondos especulativos que adquieren viviendas habitadas para agilizar los desahucios y maximizar sus beneficios, en un contexto de emergencia habitacional que afecta a decenas de miles de familias en Catalunya, líder estatal en desahucios.

El desahucio se produce después de que el Sindicat lograra paralizar otros procesos del mismo bloque, y evidencia la fragilidad vital de las familias que carecen acceso estable a la vivienda frente a la maquinaria empresarial, judicial y policial. Mientras la familia con tres menores es expulsada, un el militante arrestado podría enfrentarse a posibles cargos por su participación en la protesta. La respuesta del Sindicat es tajante: "Ante la represión contra el movimiento por la vivienda, nos encontrarán en frente". Aunque esta madrugada en El Masnou han ganado los fondos buitre y la policía que blinda sus intereses, la lucha por una vivienda universal y de calidad continúa.