Un avión militar de EE.UU. despega de Rota mientras el Gobierno "desmiente" a la Casa Blanca
Un C-17 despega de la base española con destino a una base clave en el Mediterráneo mientras Albares niega la versión de la Casa Blanca sobre un "cambio de postura" sobre la guerra contra Irán.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró este miércoles que el Gobierno español "se ha mostrado en las últimas horas de acuerdo en cooperar con el ejército estadounidense", en un giro que atribuyó a las amenazas de Donald Trump de imponer represalias económicas por la negativa inicial de Madrid a autorizar el uso de las bases de Morón y Rota en los bombardeos contra Irán. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, desmintió "tajantemente" esa versión en una entrevista con la Cadena SER. "La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio, los bombardeos en Irán y el uso de nuestras bases no ha cambiado ni una coma", afirmó, en línea con el "no a la guerra" que Pedro Sánchez había abanderado horas antes en una declaración institucional desde La Moncloa.
El cruce de versiones se produce mientras un avión de transporte militar estadounidense C-17A Globemaster III, con matrícula 10-0217 y distintivo RCH846, despegaba en la tarde del miércoles desde la base naval de Rota (Cádiz, Andalucía), según los registros de la web de seguimiento aéreo Flightradar24 recogidos por usuarios en redes sociales. La aeronave, capaz de transportar tropas, vehículos pesados y hasta 77 toneladas de carga, puso rumbo al Mediterráneo oriental y aterrizó horas después en la base de Sigonella (Sicilia), un enclave estratégico que funciona como hub logístico principal de la Armada y la Fuerza Aérea de EE.UU. para operaciones en Oriente Medio y África. El seguimiento del vuelo sospechoso ha reavivado las preguntas sobre cuál está siendo el papel real de las instalaciones españolas en la logística de la guerra, más allá de las declaraciones oficiales.



La tensión diplomática alcanzó un nivel inédito después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, acusara a "los españoles de poner en riesgo la vida de los estadounidenses" y Trump calificara al Gobierno español como "socio terrible" desde el Despacho Oval, ordenando directamente al propio Bessent que "cortara todas las relaciones comerciales". El presidente estadounidense explicó su enfado por la negativa española a usar las bases y al rechazo de Sánchez a aumentar el gasto militar al 5% del PIB. Sin embargo, la capacidad de Washington para imponer sanciones unilaterales choca con el marco comercial de los acuerdos con la UE, y la propia Leavitt tuvo que matizar que Trump "espera que todos los aliados europeos cooperen".
En su comparecencia, Sánchez recordó el precedente de la guerra de Irak de 2003, cuando el entonces presidente José María Aznar se sumó al plan bélico en las Azores. "Ese fue el regalo del trío de las Azores: un mundo más inseguro y una vida peor", afirmó en referencia a George Bush, Tony Blair y el propio Aznar.
Mientras tanto, el Ejército del Aire ha repatriado a 171 personas con nacionalidad española atrapados en Omán, en una operación que eleva a más de 300 los evacuados desde que comenzó la guerra. La alta representante de la UE, Kaja Kallas, ha convocado para este jueves una nueva reunión extraordinaria de ministros de Exteriores para abordar la escalada, en la que participará el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo. La pregunta sobre qué hacía exactamente ese C-17 en Rota y si su misión está vinculada a la ofensiva contra Irán sigue sin respuesta oficial, mientras la realidad vuela a 29.000 pies de altitud.