Unas 20.000 personas se manifestaron el pasado sábado en Roma contra la agenda del gobierno de Giorgia Meloni, según informaron los convocantes. La movilización, convocada por sindicatos de base como la USB, organizaciones estudiantiles y redes feministas antimilitaristas, expresó un triple rechazo: a las reformas del sistema judicial que el ejecutivo planea aprobar, a la economía de guerra y al respaldo del Gobierno italiano a los ataques ilegales de Estados Unidos e Israel contra Irán y al genocidio en Gaza. La protesta tuvo lugar a pocos días del referéndum convocado para el 22 y 23 de marzo, en el que se votarán los cambios constitucionales propuestos por el Palacio.

El núcleo de la crítica se centra en la reforma de la magistratura, que según denuncian los convocantes, supone "un ataque directo a la independencia judicial". El proyecto prevé modificar el sistema de elección de los representantes de los órganos de autogobierno de jueces y fiscales, sustituyendo los comicios por un sistema de "sorteo" entre listas previamente filtradas por el Parlamento. "Nada en esta reforma sirve al interés del pueblo", denunció el partido Potere al Popolo, que participó en la convocatoria. "El verdadero problema es un giro hacia un sistema posdemocrático donde desaparece el equilibrio entre poderes que diseñó la Constitución". Las organizaciones señalan que la reforma no aborda los problemas reales de la justicia.

La protesta también puso el foco en la política exterior del gobierno. "El 'no' a la guerra es también a la economía de guerra y a la complicidad del gobierno con Estados Unidos e Israel, una complicidad que mantienen incluso mientras se abren nuevos frentes bélicos", señalaron los organizadores. Italia, que ha mantenido una posición ambigua en el conflicto de Oriente Medio, fue señalada por su apoyo a las operaciones militares estadounidenses y su negativa a condenar los bombardeos sobre Gaza. Los manifestantes denunciaron que el gobierno impulsa el rearme mientras recorta servicios públicos, utilizando la guerra como "una herramienta para desviar la atención y enmascarar las desigualdades con la retórica del enemigo exterior".

Centralización sin precedentes en la historia reciente de la República

Las organizaciones estudiantiles Cambiare Rotta y OSA destacaron la diversidad de la marcha, en la que confluyeron causas como el apoyo a Cuba, la denuncia del asesinato de 168 niñas iraníes por parte del imperialismo y las luchas de los jóvenes de barrios populares y comunidades okupadas. La movilización responde a un ciclo de protestas contra la deriva autoritaria del gobierno, que incluye también el "decreto de Seguridad", que prevé multas económicas para los organizadores de determinadas protestas, entre otras cosas. También generan malestar los planes para reformar la ley electoral y reforzar las competencias de la presidencia. "Más poder para el gobierno, menos poder para el parlamento y una judicatura redefinida por intereses políticos", resumió Potere al Popolo. "Juntos, estos factores crearían un nivel de centralización sin precedentes en la historia reciente de la República". Los anteriores precedentes son de sobra conocidos.

Foto: Cambiare rotta & OSA/Facebook